ATREVERSE A PEDALEAR SIN LÍMITES: UNA TRAVESÍA DE INCLUSIÓN Y CORAJE POR CUYO
En el programa “Antes de ver el sol”, conducido por Hugo Lombardi en Ciudad FM, se vivió una mañana cargada de emoción y admiración. La historia del grupo Atreverse, integrado por personas con discapacidad visual que recorren el país en bicicletas tándem, conmovió a la audiencia y dejó un mensaje claro: cuando hay voluntad y confianza, no hay límites que no puedan superarse.
A las 9:37 de la mañana, el periodista Oscar Ramón Campi trajo al aire una crónica sobre el paso de este grupo por el departamento de San Martín, donde pasaron la noche en el estadio Torito Rodríguez antes de continuar su viaje hacia Mendoza capital. El destino final es la provincia de San Juan. Es la quinta travesía que realiza el grupo Atreverse, que reúne a personas no videntes y guías voluntarios de distintas partes del país como Buenos Aires, Córdoba, Tucumán y San Luis.
La dinámica de la travesía es tan sencilla como inspiradora: cada bicicleta tándem es comandada por un guía vidente, que va en la parte delantera, mientras que en la parte trasera pedalea una persona con baja o nula visión. Muchos de ellos, como contó Campi, se suben por primera vez a una bicicleta, enfrentando no solo el desafío físico, sino también el emocional: confiar plenamente en su compañero de equipo.
En una entrevista grabada durante su estadía en San Martín, Fernando Alvarado, guía oriundo de Cosquín, Córdoba, contó que esta es su primera travesía completa junto al grupo y destacó el aprendizaje constante que ofrece esta experiencia. “Es un deporte hermoso, y más aún cuando podemos sumar a personas con discapacidad visual. Se trata de inclusión, de dar pasos, de avanzar”, relató.
Junto a él, su esposa Sofía Nadal, una de las ciclistas guiadas y originaria de Tucumán, compartió el origen del grupo. Atreverse nació como un sueño de unir La Quiaca con el Obelisco porteño en bicicleta, llevando consigo a personas con discapacidad. Ese primer viaje unió a guías y guiados de todo el país, y dio inicio a una iniciativa que hoy suma ya cinco grandes travesías.
“Esto se basa en la confianza. Si no confiás en el guía, no se avanza. Subirse a una bici sin ver, y entregarte al movimiento, es un acto de fe, de coraje”, afirmó Sofía. Además, alentó a otras personas con discapacidad a salir del encierro, a buscar ese deporte o actividad que les despierte pasión y mejore su calidad de vida. “Atreverse es mi vida, mi pasión, y lo hacemos para promover el deporte adaptado y la inclusión”, sostuvo.
La crónica cerró con un dato conmovedor: son alrededor de 50 personas las que forman parte del grupo en esta travesía. Un equipo de sueños, bicicletas, corazones grandes y muchas ganas de demostrar que todo es posible si se tiene la voluntad de atreverse.
Como bien señaló el conductor Hugo Lombardi: “No hay que quedarse de brazos cruzados. El nombre del grupo lo dice todo: atreverse”. Una lección de vida en cada pedaleo.
https://youtu.be/F9fxK4M7RTo









































