Quejarse no siempre es perjudicial: puede permitir identificar un problema, expresar una necesidad y comenzar a buscar una solución. El riesgo aparece cuando la queja se vuelve repetitiva, sostiene el estrés y reemplaza cualquier posibilidad de acción.
La afirmación “quejarse debilita el cerebro” comenzó a circular con fuerza en redes sociales y conversaciones cotidianas. Sin embargo, para el licenciado en Psicología Walter Motilla, el planteo...
La Dirección General de Escuelas (DGE) publicó los anexos con la información de la organización escolar de cada nivel y modalidad del calendario escolar...
El pasado viernes 27 de diciembre, Ricardo Mansur y su séquito oficialista dieron una lección magistral de política ventajera en Rivadavia. Con maniobras que...