El programa La Brújula recibió la visita de Eliana Wnetrzak, quien compartió con la audiencia su mirada sobre la espiritualidad, las señales invisibles y el papel de los ángeles en la vida cotidiana.
Desde el inicio, la invitada explicó que no se considera una angelóloga tradicional:
“Cuando hablo de ángeles, hablo de todo aquel mundo intangible que está coexistiendo con nosotros. Hay ángeles de esta vida, de otras vidas, de otros planos. Incluso quienes ya partieron muchas veces deciden no volver a encarnar para acompañarnos”, señaló.
Con una historia personal marcada por experiencias cercanas a la muerte desde muy pequeña, Eliana describió cómo esas vivencias la llevaron a abrirse a lo no tangible:
“No pertenezco a ninguna religión, lo que transmito es una filosofía de vida. No lo estudié en los libros, es experiencia. Desde niña recibía información exacta de personas y situaciones que no podía explicar”, expresó.
La charla también abordó la resistencia de quienes se muestran más escépticos. Ante la pregunta de cómo se sostiene lo que no se puede probar, Wnetrzak respondió:
“Todos tenemos estructuras inconscientes heredadas de la infancia o de nuestros ancestros. No se trata de imponer verdades, sino de escuchar y respetar el interesante punto de vista de cada uno”.
Además, remarcó que muchas personas llegan a sus encuentros buscando respuestas ligadas al amor, la separación o el miedo a la soledad:
“Lo que hago es acompañar a que cada uno encuentre su paz. La verdad nos hará libres. Si nos estamos mintiendo, jamás podremos serlo”, afirmó.
Actualmente, Eliana se encuentra de gira internacional por Argentina, Uruguay, Chile, México, Estados Unidos y Europa. Aunque no confirmó fechas en Mendoza, dejó abierta la posibilidad de regresar con un evento propio.
Antes de despedirse, dejó un mensaje a la audiencia:
“Nunca voy a decir que tengo la verdad. Cada uno tiene su verdad. Solo sé que no sé nada. Si lo que escuchaste te dio paz en el corazón, tómalo para vos y compártelo. El cambio en el mundo empieza por dentro”.











































