La comunidad de Rivadavia atraviesa horas de profundo pesar tras conocerse el fallecimiento de Fabricio Márquez, escritor, hacedor cultural y una de las voces más representativas de las letras del departamento. Su partida, ocurrida a los 56 años, generó numerosas muestras de afecto y reconocimiento por parte de vecinos, amigos, artistas y referentes de la cultura regional.
Durante el programa Antes de Ver el Sol, emitido por Ciudad FM 90.5 y conducido por Hugo Lombardi y Susana Gómez, se realizó un sentido homenaje a quien fue considerado un incansable defensor de la cultura rivadaviense y de la identidad mendocina.
En la despedida, Lombardi recordó el impacto que tuvo la noticia en la comunidad y reflexionó sobre el legado que deja Márquez. También planteó que, más allá de los reconocimientos institucionales que pudiera haber recibido en vida, su verdadera dimensión permanecerá en la memoria colectiva de quienes compartieron su trabajo, sus libros y su compromiso con la cultura.
“Lo que hizo por su Rivadavia querido, por la provincia, por la cultura, por las letras, por todo lo que ha significado Fabricio para nosotros”, expresó el conductor al recordar su trayectoria.
El homenaje estuvo acompañado por un registro audiovisual en el que el propio Fabricio Márquez compartía una de sus obras literarias. Allí se presentó como escritor y eligió leer un texto titulado “La siesta”, una pieza que navega entre la narrativa y la poesía, dos géneros que marcaron gran parte de su producción.
La obra describe con sensibilidad escenas profundamente vinculadas a la vida cotidiana de los pueblos del interior. A través de imágenes cargadas de simbolismo, Márquez retrató el silencio de las tardes mendocinas, las costumbres barriales, los miedos de la infancia, las reuniones entre amigos y la tranquilidad de las veredas bajo la sombra de los árboles.
“Es siesta. Solo en la siesta el silencio es así. Aturdidor de tan pesado y caliente”, comienza el texto, que rápidamente transporta al lector a paisajes familiares y reconocibles para varias generaciones.
A lo largo del relato aparecen elementos propios del imaginario popular argentino: el viejo de la bolsa, las chicharras, los ventiladores girando lentamente, los niños escapando para jugar en la plaza y los jóvenes compartiendo conversaciones junto a la acequia.
La lectura también deja espacio para reflexiones más profundas sobre la memoria, el paso del tiempo y las emociones que habitan en los rincones cotidianos de la vida.
El homenaje realizado en Ciudad FM puso en valor precisamente esa capacidad que tenía Fabricio Márquez para transformar experiencias comunes en literatura y para convertir la identidad local en materia artística.
Quienes lo conocieron destacan no solamente su talento como escritor, sino también su permanente compromiso con la promoción de la cultura, la lectura y la defensa del patrimonio intangible de Rivadavia.
Su obra y su participación en distintas actividades culturales lo convirtieron en una figura reconocida dentro del ámbito artístico de Mendoza. Sin embargo, según se destacó durante el programa, su principal legado se encuentra en las personas que encontraron en sus textos una manera de reconocerse en la historia, las costumbres y los paisajes de la región.
La despedida realizada en Antes de Ver el Sol estuvo atravesada por la emoción y el agradecimiento. Más allá de la ausencia física, el recuerdo de Fabricio Márquez quedó asociado a su vocación de contar historias, preservar la memoria colectiva y aportar a la construcción cultural de Rivadavia.
Su voz, sus palabras y sus textos seguirán formando parte de la identidad de una comunidad que hoy lo despide con tristeza, pero también con el reconocimiento de haber sido uno de sus más valiosos referentes culturales.









































