En una conversación reveladora, el abogado Marcelo Aristeo se adentra en los aspectos más polémicos y controvertidos de la nueva ley de alquileres en Argentina, ofreciendo claridad en medio de la desinformación que rodea este tema. A continuación, se detallan los puntos más importantes de la entrevista.

LA CONFUSIÓN DE LA NUEVA LEY

Marcelo Aristeo destaca que la confusión actual se origina en el cambio de la ley que quedó sin vigencia a fines del año anterior. La legislación anterior establecía un plazo mínimo de alquiler de dos años, con ajustes libres entre las partes. Con la modificación, el plazo se extendió a tres años, pero el sistema de ajustes semestrales desincentivó a muchos propietarios, provocando una disminución de la oferta de inmuebles en el mercado. Esto llevó a un aumento de los precios de los alquileres, a pesar de que la nueva ley intentaba corregir la situación.

ACUERDOS ENTRE PARTES Y LIBERTAD DE NEGOCIACIÓN

El abogado enfatiza que, aunque hay una ley, también existe una considerable libertad para que las partes acuerden términos. La negociación entre propietarios e inquilinos varía según la ubicación y las características del inmueble, lo que influye directamente en el canon del alquiler. Sin embargo, la falta de opciones para los inquilinos en un mercado con baja oferta les resta poder de negociación.

LA SITUACIÓN ECONÓMICA Y SUS CONSECUENCIAS

Aristeo señala que a nivel nacional, uno de cada cuatro contratos de alquiler se están rescindiendo anticipadamente, ya que muchos inquilinos no pueden cumplir con los pagos. En este contexto, los ajustes de precios en función de la inflación se convierten en una carga pesada para quienes buscan un hogar, ya que los incrementos pueden ser significativos en periodos cortos.

LA INFLACIÓN Y SU IMPACTO EN LOS ALQUILERES

La relación entre el aumento de precios y la inflación es crítica. Aristeo explica que el ajuste de alquileres, que puede ser trimestral o semestral, a menudo no se alinea con el crecimiento de los ingresos de los inquilinos. Esto genera tensiones en la relación propietario-inquilino, ya que los sueldos no crecen al mismo ritmo que los alquileres.

LA NECESIDAD DE UNA SOLUCIÓN EQUITATIVA

El abogado subraya la importancia de no ver esta problemática en términos de «buenos» y «malos». Tanto propietarios como inquilinos enfrentan desafíos, y es crucial buscar soluciones que beneficien a ambas partes. La falta de vivienda adecuada y el alto costo de los alquileres son problemas que requieren un enfoque más colaborativo.

LA JUSTICIA Y SU RITMO LENTO

En cuanto a los casos judiciales, Aristeo menciona que históricamente, son los propietarios quienes más frecuentemente llevan estos asuntos a la justicia. La lentitud del sistema judicial en Argentina se traduce en un proceso que puede durar entre cuatro y seis meses para un desalojo, lo que plantea un dilema para los propietarios que enfrentan impagos.

Al cerrar la conversación, Aristeo reflexiona sobre la necesidad de un balance en las leyes de alquileres que permita una convivencia armoniosa entre propietarios e inquilinos. Destaca que, aunque la nueva ley es un avance respecto a la anterior, persisten desafíos significativos que deben ser abordados. La situación actual demanda una reevaluación de las políticas habitacionales y una mayor comprensión de las realidades que enfrentan ambos lados del mostrador.


#LeyDeAlquileres #Inquilinos #Propietarios #MarceloAristeo #DerechoInmobiliario #Argentina

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí