El Centro Universitario del Este impulsó una colecta de leche en polvo y larga vida destinada a merenderos de la Zona Este. La campaña buscó colaborar con las meriendas y celebraciones organizadas durante el mes dedicado a la niñez.
La recepción de donaciones estaba prevista hasta el 14 de agosto de 2026 y también se habilitó un punto de entrega en el espacio Vibra de Rivadavia. Debido a que ese plazo ya finalizó, la información se presenta como balance de la iniciativa y no como una convocatoria vigente.

La nutricionista Flavia Rini explicó los objetivos de la campaña durante una entrevista en Mañanas de Ciudad, programa conducido por Carina Coria en Ciudad FM 90.5.
La iniciativa recibió leche en polvo y leche líquida larga vida, es decir, productos que pueden conservarse a temperatura ambiente mientras permanezcan cerrados. La elección respondió a las necesidades de los merenderos y a la posibilidad de almacenar los alimentos hasta el momento de utilizarlos.
“Queremos aportar para los festejos y también para el stock, para que los chicos puedan seguir contando con leche en el desayuno o en la merienda”, explicó Rini.
La colecta fue organizada desde la Universidad Juan Agustín Maza en el Centro Universitario del Este. Además de la leche, la campaña comenzó a recibir donaciones espontáneas de cacao, azúcar y otros productos útiles para preparar el tradicional chocolate.
Rini destacó que cada colaboración, aunque parezca pequeña, puede beneficiar a varios niños. De acuerdo con su estimación, un litro de leche permite servir aproximadamente cuatro o cinco vasos, dependiendo del tamaño utilizado en cada merendero.
“Un litro de leche alcanza aproximadamente para cuatro o cinco chicos”, señaló.
La profesional valoró también la participación de quienes colaboraron difundiendo el flyer y compartiendo la convocatoria en redes sociales. La ayuda, afirmó, no se limitó a la entrega de alimentos: comunicar la campaña permitió ampliar su alcance y sumar nuevos aportes.
Durante la entrevista, Rini indicó que las donaciones aumentan habitualmente durante los últimos días de este tipo de campañas. Por esa razón, la etapa final concentró un mayor esfuerzo de comunicación y difusión.
La recepción principal se realizó en la oficina de la Universidad Juan Agustín Maza, dentro del Centro Universitario del Este, ubicado en calle Defensa sin número de Junín. El horario informado fue de lunes a viernes, de 8:30 a 13 y de 13:30 a 20:30.
Ciudad FM y el espacio Vibra ofrecieron además un punto alternativo para acercar productos desde Rivadavia. Esa posibilidad buscó facilitar la participación de las personas que no podían trasladarse hasta Junín.
La colecta no fue planteada solamente como una entrega de mercadería. Rini explicó que estudiantes de las carreras de la Universidad Maza participan mediante un grupo de voluntariado y acompañan las actividades organizadas con los niños.
En experiencias anteriores, la institución colaboró, por ejemplo, con el merendero Sagrado Corazón de Jesús de Rivadavia. Los estudiantes no se limitaron a trasladar los productos: ayudaron a preparar el chocolate, llevaron alimentos para compartir y participaron del festejo.
“No queda solo en entregar por entregar; también hay un compromiso con los chicos”, remarcó la nutricionista.
Esa participación convierte la campaña en una experiencia comunitaria. La ayuda material resulta indispensable, pero se complementa con tiempo, presencia y acompañamiento en el territorio.
La entrevista también permitió abordar el alcance de la nutrición como profesión. Rini explicó que el trabajo de los nutricionistas no se limita a indicar dietas para adelgazar o aumentar de peso.
Según señaló, la profesión interviene en distintas etapas de la vida y debe contemplar los gustos, las preferencias, la cultura y las condiciones particulares de cada persona. La educación alimentaria constituye una herramienta central para acompañar sin imponer modelos ajenos a la realidad de cada comunidad.
“Es muy importante acompañar desde la educación, respetando las culturas, los gustos y las preferencias”, sostuvo.
Rini afirmó que la cultura alimentaria argentina es rica y debe ser considerada dentro de cualquier intervención profesional. Salvo que exista una patología que requiera indicaciones específicas, el acompañamiento nutricional debe construirse desde el respeto.
La profesional agradeció los espacios de comunicación que permiten a los nutricionistas realizar intervenciones dirigidas a toda la comunidad. Para ella, los medios cumplen un papel importante al acercar información, fomentar la prevención y ampliar la comprensión sobre la relación entre alimentación y salud.
La colecta integró precisamente esas dimensiones. Por un lado, respondió a una necesidad concreta de los merenderos; por otro, permitió visibilizar que el acceso a una alimentación adecuada depende también de la organización y la solidaridad comunitaria.
La leche es uno de los productos utilizados con mayor frecuencia en desayunos y meriendas infantiles. Su recolección permitió colaborar con los eventos del mes de la niñez y reforzar las reservas de las organizaciones sociales, según el objetivo informado durante la entrevista.
Rini agradeció a las personas que acercaron productos, difundieron la convocatoria o ayudaron a establecer puntos de recepción. También destacó el trabajo de los alumnos voluntarios y de quienes se comprometieron con la entrega y las actividades posteriores.
“Ese granito de arena ayuda muchísimo a la colecta solidaria”, expresó.
Como la fecha de recepción ya concluyó, corresponde aguardar la información de los organizadores sobre el volumen reunido y los merenderos alcanzados. Esos datos no fueron informados durante la entrevista y no deben darse por confirmados hasta que se publique el balance correspondiente.
La entrevista completa con Flavia Rini en Mañanas de Ciudad permite conocer cómo se organizó la campaña, qué productos fueron recibidos y por qué una donación de leche puede convertirse en una ayuda concreta para varios niños de la Zona Este.