En el marco de un ciclo dedicado al amor y la amistad, el programa «La Brújula» recibió a un invitado especial: Flavio “Capocha” Hidalgo. Con su inconfundible humor, carisma y una guitarra en mano, el artista local llenó el estudio de anécdotas, risas y canciones propias, en una noche marcada por los recuerdos, la camaradería y el espíritu festivo.
Con la conducción de Laky, Fabián y Malvina, la charla se transformó rápidamente en un viaje emocional y divertido por historias de la juventud, asados inolvidables y tradiciones de barrio. Capocha relató con humor su vínculo con “Los Chorros de Leña”, una agrupación de amigos con historia en el barrio ferroviario, recordando entre risas cómo fue “secuestrado” para un asado donde el vino, el truco y el frío hicieron de las suyas.
Entre bromas, el artista también se animó a reflexionar sobre el sentido de la amistad y la importancia de celebrar los vínculos afectivos, rescatando incluso tradiciones de otros países como el Día de Acción de Gracias y destacando cómo un pequeño gesto —como compartir un asado o una picada— puede fortalecer lazos para toda la vida.
El momento más emotivo llegó cuando Capocha se animó a interpretar una canción de su autoría en vivo, con letra propia y un estilo que combina poesía y sensibilidad. La pieza, aún inédita, fue recibida con entusiasmo por los conductores y oyentes, quienes alentaron al artista a grabar y registrar oficialmente su obra. Con humildad, él confesó que tiene varias composiciones escritas, aunque aún no se decide a dar el paso de producirlas profesionalmente.
“Es difícil animarse a mostrar algo propio”, dijo, entre acordes y sonrisas, pero dejó abierta la puerta a futuros proyectos: “Estoy armando maquetas, tengo grabaciones base. Lo estoy pensando en serio”.
La participación de Flavio “Capocha” Hidalgo fue una celebración genuina de la amistad, la música y las pequeñas grandes historias que nos unen. Entre risas, guitarras y anécdotas memorables, dejó en claro que el talento, el humor y el corazón también se comparten… como una buena picada entre amigos.











































