En el programa Antes de Ver el Sol, conducido por Hugo Lombardi, el jefe del servicio de Maternidad del Hospital Carlos Saporiti, doctor Publio Sánchez, expresó su preocupación por el cierre de los servicios de maternidad y neonatología en Rivadavia. La medida, impulsada por el Ministerio de Salud de Mendoza, generó movilizaciones de vecinos y trabajadores de la salud, quienes continúan con protestas y convocan a una vigilia para sostener el reclamo.
Durante la entrevista, Sánchez manifestó el profundo malestar del equipo médico ante la situación actual del hospital, al señalar que el servicio “ya no está funcionando” y que las pacientes deben ser derivadas a otros centros de salud, como el Hospital Perrupato.
El profesional explicó que actualmente no se están realizando cesáreas ni partos en el establecimiento, incluso en casos que podrían resolverse localmente. Como ejemplo, mencionó el caso de una paciente cuyo bebé se encontraba en posición para cesárea, pero debió ser derivada por la imposibilidad de intervenir en el hospital.
En ese contexto, indicó que el personal intenta reorganizarse para fortalecer el área de ginecología, aunque reconoció que la situación genera incertidumbre y desconcierto, tanto entre los trabajadores como en la comunidad.
Sánchez también cuestionó los argumentos oficiales sobre la falta de “expertise” o volumen de atención, al sostener que los indicadores de salud materno-infantil del hospital son positivos. “Se evalúa por resultados, por la salud de las madres y los bebés, y en eso estamos bien”, afirmó.
Asimismo, advirtió que el cierre de maternidades pequeñas puede generar consecuencias negativas, como el aumento de la mortalidad neonatal, debido a dificultades en los traslados y la demora en la atención.
En relación al proceso de decisión, el jefe del servicio aseguró que no hubo comunicación clara por parte de las autoridades y que las medidas se fueron implementando de manera progresiva, incluso con el traslado de pacientes sin previo aviso al equipo médico.
Por otra parte, destacó el acompañamiento de la comunidad de Rivadavia, que se ha movilizado en distintas oportunidades para rechazar el cierre. En ese marco, remarcó que “la única posibilidad de revertir la situación es el apoyo del pueblo”.
Finalmente, el profesional se mostró cauto respecto a una posible solución, aunque no descartó que el conflicto pueda revertirse si se abre una instancia de diálogo. Mientras tanto, continúan las acciones de protesta, incluida una vigilia convocada en la puerta del hospital para visibilizar el reclamo.










































