JOSUÉ LABELLA: EL ARTISTA QUE SE REENCONTRÓ CON EL NIÑO QUE DIBUJABA

Josué Labella encontró dentro de un aula el impulso para volver a conectarse con el niño que dibujaba y crear una serie de obras nacidas desde la libertad. El artista plástico y docente presentó sus cuadros en Modo Random y explicó cómo combina arte pop, publicidad de los años cincuenta, cómics, rock, humor y crítica social.

Durante una entrevista con Ale Núñez y Fabián Moreno en Ciudad FM 90.5, Labella repasó su historia, describió el proceso creativo detrás de sus trabajos y habló sobre los proyectos que actualmente acompañan su desarrollo artístico.

Su relación con el dibujo comenzó durante la infancia. Labella explicó que desde pequeño reconoció una facilidad para expresarse de manera visual y que tuvo la fortuna de crecer dentro de una familia vinculada con el arte, capaz de estimular tanto su interés por la pintura como su acercamiento a la música.

Ambas expresiones avanzaron de manera paralela, aunque con el tiempo las artes visuales se convirtieron en su oficio y la música quedó como un espacio personal y una forma de escape.

Durante la escuela primaria comenzó a destacarse en la materia que entonces se denominaba Plástica. En la adolescencia amplió su búsqueda mediante el grafiti y el arte urbano, mientras que en su etapa adulta incorporó una formación más académica.

Labella también recordó que desde niño sabía que quería convertirse en profesor. Actualmente trabaja como docente de Artes Visuales y utiliza sus propias producciones para enseñar simetría, proporción, composición y teoría del color.

El origen de su serie actual está directamente relacionado con esa tarea. Mientras daba clases en la Escuela Fragata, ubicada en El Mirador según relató durante la entrevista, observó los trabajos llenos de color de sus estudiantes y volvió a conectarse con una parte fundamental de su historia.

“Me reencontré con ese Josué que era chiquito y le gustaba dibujar”, expresó.

Aunque nunca había dejado de hacerlo, el contacto cotidiano con la creatividad de los niños modificó su mirada y lo llevó a recuperar una forma de producir más libre, lúdica y personal.

“Estas obras nacieron desde lo genuino”, explicó Labella. En lugar de trabajar pensando en la aprobación externa, comenzó a crear los cuadros que él mismo elegiría para colocar en una pared de su casa.

Antes de vivir de la docencia, su recorrido también incluyó diferentes trabajos. Labella contó que realizó tareas de pintura con brocha, participó de cosechas y atravesó experiencias laborales habituales para muchos mendocinos. Ese camino forma parte de la historia que permitió sostener su vocación y construir su presente.

Su obra pasó por distintas etapas. Durante un período trabajó principalmente en blanco y negro, pero luego comenzó a explorar el color y se acercó al arte pop. También transitó el realismo, la abstracción, el grafiti, los paisajes, los murales y trabajos realizados por encargo.

La serie presentada en Modo Random reúne influencias de los cómics, la publicidad de los años cincuenta, el surrealismo, el punk, el rock y el humor bizarro. El artista también recupera elementos de revistas antiguas y de aquellas imágenes que proponían modelos de belleza, familias perfectas, cocinas impecables y estilos de vida difíciles de alcanzar.

Labella admitió que durante su juventud fue crítico de figuras como Andy Warhol. Con el tiempo comenzó a valorar la posibilidad de construir un arte accesible, que pueda ser comprendido por el público sin necesidad de sostenerlo mediante explicaciones excesivamente complejas.

“A veces está mejor que lo entienda el hombre de a pie y ser más popular y honesto conmigo mismo”, señaló durante la conversación.

Esa búsqueda está acompañada por una posición clara frente a su trabajo.

“Yo con esta obra soy honesto. No voy a caretearle”, afirmó.

El artista explicó que no pretende realizar una línea sencilla y luego disfrazarla con un discurso elaborado. Su intención es que la imagen funcione por sí misma y que el público pueda conectarse con ella antes de conocer las referencias utilizadas durante su creación.

Uno de los cuadros que presentó fue El Experimento, una obra protagonizada por una figura con cabeza de mosca. La idea nació a partir de un capítulo de Los Simpson relacionado con la película La Mosca, en el cual Bart aparecía transformado.

Desde aquella referencia popular, Labella construyó numerosos bocetos hasta encontrar la composición que consideró adecuada. También trabajó con colores complementarios, como el rojo y el verde, para aumentar el impacto visual.

La figura humana de la obra surgió de una fotografía de una persona dentro de un boliche que encontró en Facebook. A partir de esa proporción comenzó a combinar elementos y desarrollar una imagen con volumen y detalles que sorprendieron a los conductores durante la entrevista.

Labella explicó que trabaja con técnica mixta y que cada cuadro comienza con una etapa de bocetos. Antes de pintar analiza la composición, el equilibrio, las proporciones y la relación entre los colores.

El gran tamaño de las piezas responde a su interés por construir imágenes semejantes a antiguos afiches cinematográficos. El objetivo es que los cuadros tengan una presencia inmediata y sean capaces de atraer al espectador desde el primer golpe visual.

Sin embargo, detrás de ese impacto existe un proceso extenso. Cada obra demanda horas de dibujo, pruebas, errores y correcciones.

“Para que llegue la bomba, hicieron falta doscientos mil cuadros”, resumió Labella para explicar que un resultado destacado nunca aparece de manera aislada.

El artista aseguró que disfruta esa etapa de trabajo. Suele pintar durante la noche, acompañado por música, y mencionó entre sus preferencias al rock y a Red Hot Chili Peppers. También agradeció el acompañamiento de su pareja, Melissa, durante aquellas jornadas que pueden extenderse hasta la madrugada.

Otros cuadros presentados fueron El Proyecto, protagonizado por una pareja y un bebé pulpo; Cocina; y Morfando, una obra en la que las figuras aparecen comiendo ojos. Los nombres, según explicó, pueden ir cambiando, pero buscan ser directos y fáciles de comprender.

Las piezas forman parte del catálogo de Borde, una galería de arte ubicada en San Martín que reúne trabajos de artistas emergentes. Labella consideró que estos espacios resultan importantes en un momento en el que, desde su perspectiva, el movimiento artístico de la zona comienza a recuperar fuerza.

Su exposición fue presentada con el nombre Masticando el sueño americano. El título resume una de las ideas que atraviesa la serie: la revisión crítica del modelo que asocia el éxito con tener un terreno, un automóvil, una casa y determinados bienes materiales.

Labella combina admiración y rechazo frente a esa estética. Le interesan sus colores, sus ilustraciones y su lenguaje publicitario, pero al mismo tiempo cuestiona el ideal de vida que esas imágenes promovieron.

“Estas obras tienen admiración y rechazo; eso lo mezclo y lo plasmo”, explicó.

Para el artista, la pintura funciona como un lenguaje que le permite expresar reflexiones que muchas veces no encuentra cómo desarrollar mediante palabras. La compara con la música y la escritura por su capacidad de canalizar emociones, pensamientos y contradicciones.

La docencia ocupa un lugar central dentro de ese recorrido. Labella aseguró que encontró su espacio trabajando con niños y adolescentes, entre quienes observa capacidades que en algunas ocasiones no reciben el acompañamiento necesario.

Su objetivo es contribuir para que esos talentos no queden olvidados. La pintura, la música y el deporte pueden convertirse en caminos importantes cuando los adultos reconocen las habilidades de los chicos y ayudan a desarrollarlas.

Labella afirmó que continuará trabajando como docente y que no pretende forzar el crecimiento de su carrera. Prefiere permitir que los nuevos espacios aparezcan de manera orgánica, como ocurrió con su participación en Modo Random.

“Nunca voy a dejar de pintar”, aseguró.

El artista reconoció que le gustaría alcanzar un mayor reconocimiento, pero sostuvo que la fama no es el único objetivo de su trabajo. La prioridad consiste en mantener una relación genuina con el arte y permitir que las oportunidades lleguen como resultado del esfuerzo.

Labella también realiza obras por encargo, intervenciones para interiores, murales y trabajos vinculados con automóviles o motocicletas. Aclaró que cada pedido es llevado a su propia estética, porque no encuentra sentido en copiar y pegar una imagen sin aportar una mirada personal.

Durante el programa se anunció que algunas de sus obras quedarían expuestas en Espacio Vibra para que el público pudiera observar de cerca sus dimensiones, texturas y detalles. El artista también puede ser contactado a través de sus perfiles con el nombre Josué Labella.

La entrevista dejó como eje central el reencuentro entre el artista adulto y el niño que comenzó a dibujar sin condicionamientos. Ese vínculo aparece hoy en una obra colorida, popular, crítica y atravesada por una decisión que Labella sostuvo durante toda la conversación: crear con honestidad.

La entrevista completa y la presentación de los cuadros pueden verse en los canales de Ciudad FM.

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