Yanina Manzur y Leo Martín presentaron Lumnus Visceral, una propuesta que integra artes visuales, música y literatura para abordar el dolor, la identidad y la transformación. Los hacedores culturales también explicaron el trabajo de un espacio itinerante que busca conectar y visibilizar a los artistas de la Zona Este.
El punto de partida de Lumnus Visceral es una experiencia profundamente humana: reconocer el dolor, observarlo y encontrar una forma de transformarlo por medio del arte. Yanina Manzur y Leo Martín explicaron el origen y la construcción de la propuesta durante una entrevista con Ale Núñez y Fabián Moreno en Modo Random, por Ciudad FM 90.5.
Manzur señaló que la muestra surgió de vivencias personales y de la necesidad de convertir esas experiencias en una obra capaz de dialogar con otras personas.
“Esta muestra nace de experiencias profundamente propias, a partir del dolor y cómo ese dolor se puede transformar”, expresó la artista visual.
La intención, según explicó, no es transmitir una enseñanza cerrada ni determinar cómo debe interpretar el público cada obra. Su objetivo es abrir un espacio de contemplación en el que cada persona pueda reconocer sus propias experiencias.
“No busco generar o dar lecciones, sino que cada persona pueda mirarse a sí misma, pueda mirar su interior”, afirmó.
La muestra reúne trabajos realizados en tinta y acrílico. Manzur explicó que sus obras en tinta presentan una impronta principalmente expresionista y que, después de recibir la invitación para participar de Visceral, trabajó durante el mes en nuevas piezas para ampliar la serie inicial.
Las obras parten de una experiencia personal, pero no buscan quedar encerradas en la historia de su autora. La propuesta es que el público pueda observarlas desde sus propios dolores, pérdidas, procesos y transformaciones.
La dimensión visual se articula con la música y la literatura desarrolladas por Leo Martín. El artista explicó que su concierto fue pensado desde la misma visceralidad que atraviesa la obra de Manzur.
Desde la música, la propuesta busca recuperar la esencia personal y revisar aquellos comportamientos, expectativas o identidades que pueden haber sido impuestos por la sociedad y las estructuras familiares. La intención es retirar esas capas externas para permitir que aparezca una expresión más auténtica.
Martín sostuvo que el concierto busca “sacar la esencia” y dejar atrás aquella parte que no representa verdaderamente a cada persona. Esa búsqueda musical se integra con los cuadros de Manzur, fotografías y recursos audiovisuales proyectados durante la presentación.
La experiencia fue concebida como una composición artística integral. Aunque la muestra visual y el concierto tienen sus propios momentos, ambos segmentos se relacionan mediante un mismo hilo conceptual.
La propuesta también incorpora literatura. Según detallaron durante la entrevista, un escritor y actor de Rivadavia participaría con la lectura de un poema de Federico García Lorca. El texto elegido se vincula con la muerte del torero Ignacio Sánchez Mejías y dialoga con los conceptos de dolor, pérdida y transformación que atraviesan toda la experiencia.
De esa manera, pintura, música, poesía y recursos audiovisuales construyen una obra conjunta. Los artistas definieron el encuentro como una experiencia musical y visual en la que cada expresión mantiene su identidad, pero forma parte de un mismo relato.
Además de presentar Visceral, Martín explicó cómo funciona Lumnus, un proyecto creado para generar conexiones entre los artistas de la región.
“Lumnus es un espacio cultural itinerante”, definió.
El proyecto no cuenta con una sede permanente. Trabaja de manera independiente y articula sus actividades con áreas culturales de los departamentos de la Zona Este y con espacios privados. Cada lugar es seleccionado según las características de las obras visuales, la música y la literatura que formarán parte de la propuesta.
Lumnus comenzó su recorrido aproximadamente tres años antes de la entrevista. Durante ese período, cerca de 80 artistas participaron de sus diferentes actividades, según lo expresado por Martín. Las experiencias organizadas han incluido muestras visuales, escritura y música.
El origen del proyecto estuvo directamente relacionado con la falta de articulación que sus integrantes observaban entre los artistas de la región. Martín explicó que muchos creadores trabajaban de manera solitaria, con proyectos valiosos, pero sin una coordinación que permitiera fortalecer su presencia y acceder a nuevos espacios.
La intención inicial fue construir un colectivo, aunque reconoció que sostener ese funcionamiento resulta complejo porque cada artista también desarrolla sus proyectos personales y debe responder a sus responsabilidades laborales.
La conversación también abordó una tensión permanente dentro de la actividad cultural: la dificultad de vivir exclusivamente del arte.
Manzur contó que comenzó su formación dentro de una tecnicatura vinculada con su vocación artística, pero posteriormente optó por avanzar en un profesorado para encontrar una alternativa que le ofreciera mayor estabilidad.
Martín consideró que existe una idea instalada sobre la imposibilidad de vivir del arte, aunque sostuvo que también resulta necesario ampliar la manera de entender el éxito.
“El éxito viene desde un montón de lugares”, señaló.
Para el artista, tocar la música elegida, pintar las obras deseadas y construir una producción coherente con la propia identidad también constituyen formas de realización. Esa convicción no elimina las dificultades económicas, pero permite diferenciar el trabajo auténtico de aquellas propuestas que no representan al creador.
“Yo elegiría mil veces esto que estoy haciendo y no tocar una música que no me representa”, afirmó.
Martín también remarcó que el artista forma parte de un contexto social y económico que no puede ignorarse. Las obligaciones laborales, la familia y los gastos cotidianos reducen las horas disponibles y la energía necesaria para componer, pintar, escribir o gestionar actividades culturales.
Según explicó, un artista que puede sostenerse con su trabajo creativo dispone de mayor tiempo y claridad mental para producir obras, desarrollar discos y generar mejores encuentros para otros artistas. Por esa razón, consideró necesario encontrar un equilibrio entre la pasión, la vocación y la estabilidad económica.
La entrevista permitió destacar el nivel de los creadores de Rivadavia y de toda la Zona Este. Los participantes coincidieron en que la región posee artistas con formación, herramientas y calidad profesional, pero todavía necesita fortalecer los espacios de exhibición, encuentro y difusión.
La presentación de Lumnus Visceral fue anunciada durante el programa para el viernes 21, a las 21, en el Teatro Encio Bianchi. Según lo informado en la entrevista, la entrada anticipada tenía un valor de 8.000 pesos y el ingreso por taquilla, de 10.000 pesos. La propuesta también contemplaba vino y agua para los asistentes.
Más allá de la convocatoria puntual, la conversación dejó planteada una reflexión sobre la función que puede asumir el arte frente a las experiencias difíciles. Para Manzur, crear una obra fue una forma de convertir el sufrimiento personal en una expresión compartida.
“Yo pude, a través de las obras, plasmar mi dolor. ¿Ustedes qué hacen con el dolor o qué hacen con lo que les duele?”, preguntó al finalizar.
La entrevista completa de Modo Random permite conocer el proceso creativo de Yanina Manzur y Leo Martín, el recorrido itinerante de Lumnus y el trabajo colectivo que busca ampliar la presencia de los artistas de Rivadavia y la Zona Este.






































