MÚSICA URBANA EN RIVADAVIA: UN TALLER QUE FORMA, INTEGRA Y CREA COMUNIDAD


El Taller Municipal de Música Urbana de Rivadavia atraviesa su segundo año con una propuesta que combina rap, freestyle, composición y producción digital, pero que también busca generar espacios de pertenencia para personas de distintas edades. Matías Benegas y parte del grupo participaron de Mañanas de Ciudad, conducido por Carina Coria, y contaron cómo funciona un proyecto que ya llevó sus producciones fuera del departamento.

La propuesta comenzó en abril del año pasado y actualmente transita su segundo ciclo. Durante ese tiempo, sus integrantes tuvieron la posibilidad de representar al taller y a Rivadavia en diferentes actividades y presentaciones, incluso fuera del departamento.

Durante la entrevista en Ciudad FM 90.5, Matías explicó que el objetivo inicial era abrir una puerta tanto para quienes nunca habían tenido contacto con el rap o el freestyle como para quienes ya contaban con experiencia previa.

“Se cumplieron las expectativas, incluso se superaron”, señaló al referirse al desarrollo alcanzado por el grupo. Según explicó, dentro del mismo espacio conviven participantes que comenzaron desde cero con otros que ya venían recorriendo su propio camino dentro de la música urbana.

Uno de los aspectos centrales del taller es que el trabajo no se limita a la interpretación. También se incorporan herramientas vinculadas a la producción musical digital, elección de sonidos, frecuencias, grabación y construcción de una canción. El productor que acompaña el proyecto trabaja con herramientas digitales y una computadora como núcleo del proceso, mientras los alumnos aprenden cómo intervenir en la creación del sonido y en las diferentes etapas de una producción.

Ese abordaje permite que cada integrante encuentre diferentes posibilidades de desarrollo. Algunos se concentran en la escritura, otros en la interpretación, otros en el freestyle y también existe un trabajo específico sobre producción.

La entrevista mostró además uno de los rasgos más particulares del espacio: la convivencia entre generaciones. Por el taller han pasado adolescentes y jóvenes, pero no existe una lógica cerrada exclusivamente a un determinado grupo etario. Una de las participantes, Sonia, contó durante el programa que tiene 59 años y destacó la manera en que fue incorporada al grupo por compañeros mucho más jóvenes.

“La música urbana tiene mucho para decir”, expresó Sonia al explicar por qué decidió acercarse al taller. Su interés por la escritura fue una de las puertas de entrada a un género que, según relató, siempre le había resultado atractivo, aunque hasta entonces no había encontrado un espacio donde alguien le dijera concretamente “te enseño”.

La participante también puso el foco en la convivencia interna. “La música urbana es eso: el respeto hacia el otro”, sostuvo al describir la relación entre integrantes de diferentes edades.

Ese mismo concepto apareció en los testimonios de los jóvenes. Uno de ellos definió al taller como un lugar donde puede desarrollarse artísticamente dentro de “una comunidad demasiado bonita”, mientras otro destacó la posibilidad de perfeccionar su técnica de escritura y compartir la experiencia con personas que sienten la misma pasión.

“Es muy cómodo estar en un grupo en el que la gente comparte la pasión de uno mismo”, expresó uno de los integrantes al describir lo que encontró dentro del espacio.

El taller también busca ampliar la mirada sobre la cultura urbana. Matías recordó que durante muchos años estos géneros estuvieron asociados a determinados prejuicios y señaló que la generación de espacios culturales puede colaborar para modificar esas percepciones. Según expresó durante la entrevista, ofrecer escenarios y oportunidades también permite que los jóvenes muestren otra dimensión del rap, el freestyle y la cultura urbana.

En el estudio de Ciudad FM, el grupo mostró parte de ese proceso creativo. Una de las canciones interpretadas nació originalmente de un cuento escrito por Sonia y posteriormente fue transformada dentro del taller en una canción de rap. Matías explicó que el trabajo consistió en adaptar una historia ya creada a las exigencias técnicas y musicales de una composición.

También hubo una demostración de freestyle en vivo. A partir de una palabra propuesta en el estudio, los integrantes improvisaron sobre una base musical, mostrando una de las dinámicas que practican regularmente. Durante la conversación explicaron además las diferencias que encuentran entre rap, trap y freestyle, especialmente en la manera de construir las letras y transmitir experiencias, historias o emociones.

La propuesta no se concentra solamente en aprender una técnica. Los testimonios coincidieron en destacar la importancia del grupo, el acompañamiento, la posibilidad de presentarse ante público y la generación de nuevas oportunidades artísticas.

Hacia el cierre de la entrevista, Matías resumió el espíritu del espacio con una definición sencilla: “La palabra que resume lo que es el taller es la buena vibra”. Además, invitó a quienes tengan interés en acercarse a las actividades que se realizan en la Casa de la Cultura. Según explicó durante el programa, los encuentros se desarrollan los miércoles de 19 a 21 y existe además una instancia de improvisación los viernes, también de 19 a 21.

La participación del grupo en Mañanas de Ciudad permitió mostrar que detrás de una canción existen procesos de escritura, producción, aprendizaje y trabajo colectivo. Pero también dejó expuesto otro eje que atraviesa al taller: la posibilidad de construir vínculos entre personas de diferentes generaciones a partir de una misma pasión.

La entrevista completa con Matías Benegas y los integrantes de la Escuela de Música Urbana de Rivadavia puede verse en las plataformas digitales de Ciudad FM.

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