El Servicio Penitenciario de Mendoza dispuso el apartamiento preventivo de los responsables de tres módulos del complejo Complejo Penitenciario Almafuerte I, luego de que se detectara un intento de fuga que involucraba a siete internos considerados de extrema peligrosidad.
Desde el Ministerio de Seguridad y Justicia aclararon que la decisión no implica una determinación de responsabilidades, sino que responde a un criterio de “resguardo institucional” mientras avanzan las actuaciones administrativas y judiciales.
Los cambios alcanzan a los pabellones 1, 2 y 4, y fueron formalizados con el objetivo de garantizar la transparencia del proceso investigativo y preservar posibles pruebas. En paralelo, se aceleran las pruebas técnicas para poner en funcionamiento el sistema de videovigilancia del establecimiento, ya que el plan de evasión habría contemplado aprovechar sectores sin monitoreo activo.
Internos bajo régimen estricto
Los siete detenidos señalados como partícipes del intento permanecen bajo el régimen de Muy Alto Perfil (MAP), el esquema de seguridad más severo del sistema provincial. Este dispositivo funciona en el Complejo Penitenciario Almafuerte II, ubicado en Cacheuta.
El régimen contempla alojamiento individual, aislamiento total, vigilancia permanente y control reforzado durante las 24 horas. Se trata de un sistema excepcional aplicado a internos con alto riesgo de fuga o con capacidad de organización delictiva desde el encierro.
Mientras se desarrolla la investigación interna y judicial, las autoridades sostienen que las medidas adoptadas buscan reforzar los controles y blindar la seguridad dentro del complejo.












































