La mañana del viernes en Mendoza comenzó con una advertencia: el viento Zonda y temperaturas que rozan los 28 grados. Pero más allá del clima, en el programa Antes de ver el sol, la preocupación se trasladó a un tema mucho más profundo: el humor social de los mendocinos frente a la vivienda y la salud. Nicolás González Perejamo, analista de la consultora Democrática, compartió un informe que dejó datos alarmantes.
Durante su participación, Perejamo reveló que solo el 17% de los mendocinos cree que logrará tener su casa propia en el futuro, mientras que un escalofriante 35% directamente considera imposible acceder a una vivienda. “Uno de cada tres mendocinos que vemos en la calle siente que jamás podrá tener su casa”, advirtió el analista, graficando un escenario de creciente pesimismo.
Respecto al estado del mercado inmobiliario, Perejamo fue claro: aunque existe un leve movimiento comparado con años anteriores, «no hay un aluvión de compras» y la oferta supera ampliamente la demanda. La incertidumbre económica, la informalidad laboral y la falta de confianza en los créditos hipotecarios terminan de configurar un panorama desolador para quienes sueñan con un techo propio.
La situación en el ámbito de la salud no mejora demasiado. Según el relevamiento de Democrática, aunque los indicadores de atención se mantienen relativamente estables, persiste una fuerte percepción de desigualdad en el acceso a servicios de calidad, sobre todo entre quienes no cuentan con obra social o seguros privados.
Así, vivienda y salud se consolidan como dos factores cruciales que definen el humor social mendocino en tiempos donde la incertidumbre parece haber llegado para quedarse.











































