En una entrevista matutina, Hugo Lombardi dialogó con Agustín Giolo, politólogo y miembro del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), sobre el preocupante informe fiscal y de recaudación de la provincia de Mendoza correspondiente a junio y las proyecciones para julio. Con el aire fresco del amanecer, la conversación reveló cifras alarmantes que reflejan la delicada situación económica que atraviesa la provincia.
Recaudación en Caída Libre
Giolo explicó que desde diciembre del año pasado, la recaudación en Mendoza ha mostrado caídas interanuales constantes. En junio, la caída fue del 10,4%, agravándose en julio con un 15%. El politólogo destacó que el principal responsable es la caída en la recaudación de ingresos brutos, que en junio bajó un 11,2%, y en julio se desplomó un 19%. Esto se debe, según Giolo, a una menor actividad económica y a la disminución del consumo, lo que genera una cadena de efectos negativos, como el aumento del desempleo.
Impacto en el Empleo y la Actividad Económica
La caída en ingresos brutos, que representa el 80% de los ingresos tributarios de Mendoza, es un claro indicador de la recesión económica. La menor capacidad adquisitiva y el declive en las ventas impactan directamente en la capacidad del estado para generar ingresos y en la estabilidad laboral. Giolo mencionó que este descenso también afecta a otros sectores, como las transferencias a municipios y la obra pública, áreas que han visto reducidos sus presupuestos en un 16,5% y un 25%, respectivamente.
Ajustes Severos en el Gasto Público
El informe también revela que el gobierno provincial ha respondido a la caída de ingresos con un ajuste del 45% en los gastos, el mayor registrado en los últimos 18 meses. Este ajuste se ha sentido principalmente en el gasto en personal, que cayó un 26,2% en términos reales debido a la disminución de los salarios frente a la inflación. Esta reducción en el poder adquisitivo de los trabajadores públicos refleja la profundidad del ajuste fiscal en curso.
Un Círculo Vicioso sin Salida a la Vista
Giolo destacó la dificultad de salir de esta situación, señalando que mientras los ingresos sigan cayendo y el consumo se mantenga deprimido, es improbable que la economía pueda recuperarse en el corto plazo. Aunque la inflación muestra señales de desaceleración, los salarios siguen rezagados, lo que impide un repunte del consumo y perpetúa la recesión.
Conclusión: Un Futuro Incierto
Al final de la entrevista, Giolo fue claro: el panorama para Mendoza es complicado, con un ajuste que parece no tener fin y una economía que sigue sin mostrar signos de recuperación. «Es un escenario difícil,» concluyó, dejando en el aire la preocupación por lo que vendrá en los próximos meses.
Todos los detalles en la entrevista:












































