El Dr. Óscar Abraham, propietario de la Clínica del Sol, dialogó en el programa “Hola Gente” para aclarar la situación que vivió el establecimiento tras la suspensión temporal de las cápitas del PAMI. Según explicó, la decisión del organismo fue arbitraria y sin fundamentos claros, y la restitución posterior tampoco fue comunicada oficialmente.
Abraham relató que a mediados de agosto recibieron una carta documento informando que, desde el 1° de septiembre, la clínica quedaba sin cápitas del PAMI. “No nos dieron ningún motivo. Dijeron que podían migrarlas según necesidades locales, pero nunca explicaron cuáles eran esas necesidades”, expresó.
A pesar de la medida, la Clínica del Sol continuó abierta y con atención reducida. “La clínica es PAMI-dependiente, tuvimos que reducir personal, pero decidimos esperar”, señaló. Veinte días después, y sin ninguna notificación formal, recibió un mensaje por WhatsApp informando que las cápitas habían sido restituidas. “Seguimos trabajando gracias a un aviso telefónico, sin documento oficial, lo cual es totalmente desprolijo”, criticó.
El médico insistió en que la libre elección del afiliado es un derecho constitucional y remarcó que “el afiliado puede elegir y cambiar de clínica cuando quiera, pero no puede ser obligado a hacerlo”.
Abraham sostuvo que no hubo razones sanitarias ni administrativas para quitar las cápitas, y dejó entrever que podría haber intereses ajenos a lo médico: “Esto tiene un trasfondo político. Escuchamos que hay movimientos para comprar o vender clínicas. Cuando una clínica tiene PAMI, su valor cambia”, advirtió.
Actualmente, la Clínica del Sol atiende con normalidad a más de 5.000 afiliados del PAMI, y aunque parte del personal aún no se reincorporó por completo, el servicio se mantiene activo. “Estamos trabajando como siempre, con los mismos profesionales y la misma estructura. Pero todo esto genera incertidumbre, porque nadie nos garantiza que el mes que viene no vuelva a pasar lo mismo”, señaló.
Finalmente, el profesional pidió que los afiliados defiendan su derecho a elegir: “El PAMI es de los jubilados. Son ellos quienes deben exigir que se los atienda donde se sientan cómodos. No pueden jugar con la salud de la gente”, concluyó.










































