En diálogo con el programa “Antes de Ver el Sol”, Nicolás Perejamo, director de la consultora Demokratia, analizó los resultados de las elecciones celebradas este domingo en Mendoza y dejó una lectura clara: el electorado decidió renovar la confianza en Javier Milei y Alfredo Cornejo, aunque —advirtió— sin concederles un cheque en blanco.

“Lo que hizo la gente fue renovar el contrato electoral, pero con cláusulas. No se trata de una adhesión ciega, sino de una reafirmación de las responsabilidades asumidas”, sostuvo Perejamo, quien consideró que el voto fue una expresión de principios y de una vocación de cambio, pese al complejo contexto económico. “Con los días que sobran al final del sueldo, la gente igual eligió esto. Es una decisión política que busca que el país avance hacia una economía normal”, afirmó.

El consultor también analizó el impacto de los resultados dentro de Cambia Mendoza. A su entender, el triunfo fue “categórico” y abre una nueva etapa política, donde Cornejo emerge fortalecido y con varios posibles candidatos en su entorno. “Este resultado pone en la gatera a cinco o seis dirigentes del cornejismo que podrían disputar la gobernación”, explicó.

En cuanto a las figuras de Petri y Cornejo, Perejamo aseguró que ambos “ganaron”, aunque con matices: “Si la diferencia hubiera sido menor, Petri habría quedado más perfilado para 2027. Pero la magnitud del triunfo hace que el principal beneficiado sea Cornejo”.

Consultado sobre la configuración del escenario futuro, Perejamo sostuvo que la política mendocina se reacomoda tras una “tormenta perfecta” que favoreció a Cambia Mendoza. “El oficialismo provincial logró construir confianza, mientras que lo que estaba enfrente no seducía. Ninguno de los espacios opositores transmitió esperanza, y eso, en política, se paga”, señaló.

Sobre la proyección hacia 2027, el director de Demokratia fue cauto pero enfático: “Hoy todos los que estaban en carrera van a querer ser reyes. Cornejo seguirá tomando decisiones, porque es el narrador omnipresente de la política mendocina. Respira política, la necesita para vivir”, afirmó.

Finalmente, Perejamo insistió en que el voto mendocino no debe interpretarse como un respaldo ilimitado, sino como una exigencia de resultados concretos. “La gente no firmó un cheque en blanco; lo que hizo fue darle herramientas al albañil que contrató hace dos años para que termine la casa”, resumió, dejando en claro el mensaje del electorado: esperanza, pero con control.

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