Andrés Mansur, secretario de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Rivadavia, visitó Antes de Ver el Sol y abordó una amplia agenda vinculada a la gestión municipal, los reclamos de empleados, el impacto social de la crisis, los proyectos turísticos, la asistencia a familias vulnerables y el escenario político local.
Durante una extensa entrevista con Hugo Lombardi en Ciudad FM 90.5, Andrés Mansur respondió consultas de vecinos y empleados municipales, defendió distintas acciones de la gestión, reconoció aspectos a mejorar y dejó definiciones fuertes sobre la situación económica que atraviesan muchas familias del departamento.
Uno de los primeros temas abordados fue el reclamo de empleados municipales por la entrega de ropa de trabajo y calzado adecuado. A partir de una imagen enviada por un trabajador, donde se observaban botines en muy mal estado, Mansur explicó que la nueva muda de ropa ya fue licitada y adjudicada, y que en el proceso intervino el sindicato para evaluar las opciones disponibles.
Según señaló, la decisión sobre la calidad y el tipo de indumentaria no debe recaer únicamente en funcionarios administrativos, sino también en quienes representan a los trabajadores. “El sindicato fue, miró, eligió y definió dentro de las posibilidades de precio y calidad”, explicó. También reconoció que al inicio de la gestión existía una deuda de mudas anteriores y afirmó que con la próxima entrega el municipio quedaría más cerca de regularizar la situación.
Consultado sobre si algunos empleados sienten temor de plantear reclamos, Mansur rechazó esa lectura y aseguró que mantiene diálogo con trabajadores de distintas áreas. “Si fuera así, yo creería que está todo bien porque nadie me plantearía nada, y pasa todo lo contrario”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que suele recorrer espacios como el taller municipal para escuchar problemas vinculados a repuestos, movilidad y funcionamiento interno.
El funcionario también detalló el alcance de la Secretaría de Desarrollo Humano, que reúne áreas como Deportes, Educación, Cultura, Desarrollo Social, Juventudes, Ambiente, Género, jardines maternales, centros de salud municipales y el Centro de Día. Según estimó, esa estructura representa entre un 30 y un 35% del personal municipal, aunque aclaró que muchas áreas tienen coordinaciones propias y equipos que trabajan con autonomía operativa.
Otro eje central fue la aprobación de proyectos turísticos vinculados a la modernización de la Bodega Gargantini y la puesta en valor del Centro Tradicionalista. Mansur defendió la iniciativa y sostuvo que el turismo no debe ser visto solo como una herramienta estética o de embellecimiento urbano, sino como una matriz productiva capaz de generar movimiento económico real.
En ese sentido, explicó que el objetivo es captar aunque sea una pequeña parte del flujo turístico que llega a Mendoza. “Si nosotros lográramos que el uno por ciento de los turistas haga un circuito por Rivadavia, estaríamos hablando de más de 40 millones de pesos circulando en un día feriado”, planteó. Para Mansur, ese dinero impactaría en gastronomía, comercios, transporte, vendedores, estacionamiento y distintos sectores de la economía local.
El secretario sostuvo que la inversión turística debe pensarse a largo plazo y defendió el financiamiento de los proyectos al señalar que no se trata de un gasto sino de una inversión. También consideró que Rivadavia tiene atractivos como el Paseo del Lago, el Carrizal, bodegas, espacios gastronómicos, productos regionales, el teatro, el cine y el museo, pero admitió que el desafío es ordenar esos recursos en un circuito capaz de atraer visitantes.
Mansur también fue consultado por la relación con el sector privado y por la necesidad de mayor articulación turística. En ese punto reconoció que la gestión fue priorizando distintas urgencias y que el turismo aparece ahora como una etapa de mayor desarrollo. “No está mal asumir que antes las prioridades fueron otras”, afirmó, al mencionar inversiones en educación, jardines maternales, carreras universitarias, seguridad y recuperación de espacios.
La entrevista también abordó la polémica por los dichos del intendente Ricardo Mansur sobre un subsidio otorgado durante la gestión anterior a una institución vinculada a un supuesto refugio para mujeres. Andrés Mansur calificó esas expresiones como “desafortunadas” y aclaró que, desde su mirada, no hubo intención de cuestionar el uso de los materiales por parte de la fundación mencionada, sino la decisión política de la gestión anterior de presentar ese espacio como respuesta al reclamo por un refugio de género.
Según explicó, un refugio para mujeres en situación de violencia no puede funcionar dentro de un hogar de niños por la complejidad de las situaciones que se atienden, los horarios en que suelen ocurrir los hechos, los riesgos de revictimización y la posibilidad de acercamiento de agresores. En ese marco, destacó la creación de la Casa del Encuentro, que ya habría recibido a distintas mujeres, según lo expresado durante la entrevista.
Respecto de la relación con la Iglesia y con el padre Daniel Caballero, Mansur afirmó que existen instancias de diálogo, especialmente por temas sociales como personas en situación de calle y problemáticas de consumo. También se refirió a la discusión por la imagen de la Virgen en la rotonda de ingreso al departamento y sostuvo que, si el proyecto cuenta con financiamiento privado y autorización provincial, debería avanzar.
En el tramo más social de la entrevista, el funcionario fue contundente al describir la situación económica de muchas familias. Dijo que una de las demandas que más preocupa hoy al área social es la imposibilidad de pagar servicios básicos. “Hay mucha gente viviendo sin luz”, afirmó. Explicó que muchas familias se atrasan con una boleta, luego con otra, sufren el corte del servicio y después no tienen capacidad económica para revertir esa situación.
También advirtió sobre el impacto del posible aumento del gas si se modifica el beneficio de zona fría, y aseguró que el problema económico no afecta solo a los sectores históricamente vulnerables. Mansur afirmó que están apareciendo “nuevos pobres”, especialmente personas de sectores medios que antes no recurrían a Desarrollo Social y que hoy no pueden sostener sus gastos básicos.
Según planteó, muchas familias están priorizando el pago de servicios, transporte, impuestos y alimentos, mientras postergan consumos vinculados a indumentaria, educación o mejoras familiares. “Hay gente que no sabe lo que es una ficha social porque nunca fue a Desarrollo Social, y ahora está llegando”, explicó.
Mansur también hizo una lectura política de la situación nacional. Consideró que el Gobierno nacional logró cierto orden macroeconómico, pero cuestionó el costo social de ese proceso. “Ordenó la casa, pero nadie la habita”, expresó al analizar la baja de la inflación en un contexto donde, según dijo, los comercios venden menos, la construcción se resiente y muchas familias se endeudan.
En cuanto a la gestión municipal, el secretario defendió su designación al frente del área y aseguró que llegó por mérito propio. Ante la pregunta sobre si su lugar está vinculado a ser hijo del intendente, respondió que su formación como licenciado en Ciencia Política y Administración Pública acredita idoneidad para el cargo. También sostuvo que el tiempo permite evaluar si su trabajo tiene resultados concretos.
Al hacer una autocrítica, reconoció que la gestión de Sembrar tuvo desorden inicial y que todavía hay aspectos por ordenar. Sin embargo, destacó como valor positivo la aparición de una nueva generación de funcionarios y equipos técnicos. Consultado sobre qué nota le pondría a la gestión, respondió: “Seis”, y explicó que aún falta mucho por mejorar.
Sobre Ricardo Mansur, fue terminante al definirlo como “el político más importante en la historia del departamento”, destacando obras y etapas de gestión anteriores. También expresó críticas al actual gobierno provincial y sostuvo que, en su mirada, la segunda gestión de Alfredo Cornejo es “malísima”, especialmente en relación con empleados públicos, derechos y vínculo con el Gobierno nacional.
Hacia el final, Mansur se definió como una persona apasionada por la política y por la posibilidad de resolver problemas. Reconoció que la función pública le quitó tiempo familiar, amistades y oportunidades privadas, pero sostuvo que apuesta al diálogo y a la representación de quienes considera que necesitan respuestas del Estado.
La entrevista dejó un panorama amplio sobre la gestión municipal, las prioridades del área social, los desafíos económicos de Rivadavia, la apuesta al turismo y las tensiones políticas que atraviesan al departamento.










































