La especialista en delitos informáticos analizó los riesgos crecientes del cibercrimen, el impacto de la inteligencia artificial en las estafas digitales y la necesidad de fortalecer la educación y la seguridad informática.

La ciberseguridad dejó de ser un tema exclusivo de especialistas para convertirse en una preocupación cotidiana de millones de personas. Así lo explicó la abogada Bárbara Peñaloza, especialista en delitos informáticos, durante una entrevista en Antes de Ver el Sol, programa de Ciudad FM 90.5 conducido por Hugo Lombardi y Susana Gómez.

La conversación surgió a raíz de la reciente cumbre internacional sobre ciberseguridad realizada en Mendoza, donde participaron expertos de distintos países y donde además se anunció el envío de un proyecto de ley provincial para fortalecer la protección digital.

Peñaloza explicó que cuando se habla de ciberseguridad se hace referencia a la protección de los derechos, bienes y datos de las personas dentro del entorno digital.

“Básicamente es la seguridad de los ciudadanos, de sus derechos y de sus bienes en el entorno digital”, señaló.

La especialista remarcó que actualmente gran parte de la vida cotidiana depende de sistemas informáticos. Desde historias clínicas hasta servicios públicos esenciales, todo se encuentra atravesado por tecnologías que requieren protección constante frente a posibles ataques.

Uno de los puntos más preocupantes es el avance de la inteligencia artificial aplicada al delito. Según explicó, hoy existen herramientas capaces de generar videos y audios extremadamente realistas utilizando la imagen o la voz de una persona.

“No es una tarea sencilla detectar contenido manipulado con inteligencia artificial, al menos para un ojo no experto”, advirtió.

Esta situación ha permitido la aparición de estafas cada vez más sofisticadas, conocidas como deepfakes, que dificultan la identificación de engaños por parte de los usuarios.

Consultada sobre si la sociedad está preparada para enfrentar estos desafíos, Peñaloza sostuvo que la prevención es fundamental, aunque reconoció que los delincuentes evolucionan constantemente y suelen encontrar nuevas formas de vulnerar sistemas y personas.

“La prevención siempre va un paso detrás de los ataques”, explicó.

Sin embargo, destacó que además de prevenir es fundamental desarrollar sistemas resilientes capaces de recuperarse rápidamente ante un incidente informático.

La especialista también enumeró las principales amenazas actuales. Por un lado, los ataques contra infraestructuras críticas como sistemas de salud, energía, agua o servicios públicos. Por otro, los delitos dirigidos directamente contra las personas, especialmente los ciberfraudes.

Respecto de las víctimas, aclaró que ya no existe un perfil específico.

“Antes pensábamos exclusivamente en adultos mayores, pero hoy recibimos consultas de personas jóvenes y familiarizadas con la tecnología”, afirmó.

Según explicó, uno de los factores que favorece las estafas es la falsa sensación de seguridad que genera estar en casa utilizando un teléfono celular o una computadora.

“La persona siente que está segura porque está en su casa y baja las defensas”, indicó.

Otro tema que generó preocupación durante la entrevista fue el uso de internet por parte de niños y adolescentes. Peñaloza advirtió sobre los riesgos vinculados al acceso irrestricto a redes sociales, apuestas online, juegos de azar, grooming, pedofilia y contenidos perjudiciales para la salud mental.

“Un menor de trece años no debería tener un dispositivo conectado a internet y estar solo”, sostuvo.

La especialista remarcó que los padres y responsables deben involucrarse activamente en la educación digital de los menores y conocer los riesgos asociados a cada plataforma.

Sobre las criptomonedas, explicó que existen plataformas confiables y otras que presentan mayores riesgos, por lo que recomendó informarse adecuadamente antes de invertir dinero.

También destacó el trabajo realizado por los equipos especializados en Mendoza y el país para investigar delitos informáticos, aunque reconoció que el cibercrimen tiene una característica que lo vuelve especialmente complejo: no reconoce fronteras.

“El cibercrimen se investiga con cooperación nacional e internacional”, afirmó.

En ese sentido, resaltó la importancia de los convenios internacionales que permiten coordinar investigaciones entre distintos países para combatir delitos vinculados al fraude, la explotación infantil y otras modalidades digitales.

Durante la entrevista también cuestionó la falta de estadísticas públicas actualizadas sobre ciberdelitos y consideró necesario avanzar en nuevas normativas tanto a nivel provincial como nacional.

Peñaloza señaló además que Argentina necesita modernizar su legislación vinculada a la protección de datos personales, ya que la normativa vigente tiene casi tres décadas de antigüedad.

Hacia el final dejó una serie de recomendaciones prácticas para evitar convertirse en víctima de una estafa digital. Entre ellas, no responder mensajes sospechosos, evitar hacer clic en enlaces desconocidos, no descargar aplicaciones enviadas por terceros, desconfiar de llamados urgentes y nunca compartir datos bancarios o personales.

“El banco nunca va a contactarme por WhatsApp para pedirme información”, recordó.

Finalmente, explicó que muchas aplicaciones aparentemente gratuitas obtienen beneficios mediante la recolección de datos de los usuarios.

“Creemos que usamos plataformas gratis, pero en realidad pagamos con nuestros datos”, concluyó.

La entrevista completa puede verse y escucharse a través de las plataformas digitales de Ciudad FM.

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