En el programa Hola Gente, la licenciada en psicología Elida Mussa alertó sobre los peligros de la ciberludopatía, una forma moderna de adicción al juego que afecta cada vez más a niños y adolescentes.
Mussa explicó que, a diferencia de la ludopatía tradicional, que requería presencia física en casinos o juegos de azar, la ciberludopatía se desarrolla a través de dispositivos digitales y redes sociales, donde los algoritmos y la inteligencia artificial crean estímulos diseñados para enganchar a los usuarios. “Es como si los chicos tuvieran una máquina de caramelos en el bolsillo: cada toque activa luces, monedas y recompensas intermitentes que enseñan al cerebro un camino rápido hacia la satisfacción”, indicó la especialista.
Los padres y adultos también son blanco de estas estrategias, aunque poseen mayor capacidad de discernir y establecer límites. “Lo más preocupante es que los niños empiezan jugando, pero cuando la diversión se convierte en la actividad principal, afecta su rendimiento escolar, sus relaciones y su bienestar emocional”, advirtió Mussa.
La licenciada señaló que factores psicológicos y emocionales predisponen a algunos jóvenes a desarrollar esta adicción, que a menudo oculta una carencia emocional o angustia silenciosa. Los síntomas de alerta incluyen: dedicar cada vez más tiempo al juego, mentir para seguir jugando, descuidar actividades recreativas, e incluso problemas de dinero relacionados con el uso de billeteras virtuales.
El abordaje, según Mussa, debe ser multidisciplinario: comenzar con psicoterapia, acompañamiento social y, en algunos casos, apoyo farmacológico. “No se trata de demonizar las máquinas, sino de enseñar a los chicos a equilibrar la vida real y la digital, poniendo límites claros y acompañándolos para expresar sus emociones”, concluyó.
La especialista subrayó que la pandemia incrementó estos comportamientos, dejando una secuela que exige atención y prevención tanto de padres como de docentes y adultos responsables.










































