En la edición de este martes del programa Antes de Ver el Sol, se conmemoró el décimo aniversario del surgimiento del movimiento social Ni Una Menos, con una entrevista clave a Alejandra Benaglia, responsable de comunicación de La Casa del Encuentro, una organización que registra y visibiliza los casos de femicidio en la Argentina.

En diálogo con Hugo Lombardi, Benaglia hizo un repaso del impacto del movimiento desde su surgimiento aquel 3 de junio de 2015. “Más que un movimiento feminista, Ni Una Menos fue un grito social. La gente salió a la calle al grito de ‘¡Paren de matarnos!’, y a partir de ahí, se generaron muchos cambios: visibilización, creación de observatorios, políticas públicas, programas de protección y prevención”, afirmó.

Sin embargo, advirtió con preocupación que muchos de esos avances hoy están siendo desmantelados: “En el último año y medio vemos un retroceso enorme. El gobierno descree de la violencia de género, y ha eliminado políticas clave. Por eso, en este aniversario sentimos que tenemos que volver a las calles”.

Respecto al accionar del gobierno nacional, Benaglia criticó duramente el relato oficial que asegura una baja del 14,3% en los femicidios: “Es una provocación. No hay una baja real, porque los números se mantienen año tras año. Decir que bajaron porque hay diez casos menos es tapar la realidad con un número. Lo importante es prevenir, y hoy no se están generando las condiciones para hacerlo”.

También cuestionó la falta de presupuesto y la desactivación de herramientas como la Ley Micaela y la Ley de Educación Sexual Integral: “Sin esas leyes activas y con contenido, no se puede formar a las nuevas generaciones. La juventud necesita herramientas para detectar violencias desde el noviazgo, y hoy eso no está pasando”.

En relación con Mendoza, la provincia ocupa el cuarto lugar en cantidad de femicidios en lo que va de 2025. “Cinco casos en apenas seis meses. Y en la mitad de ellos, ya había antecedentes de violencia”, señaló Benaglia. “Eso quiere decir que las señales estaban, pero no se actuó a tiempo”.

Sobre el futuro del movimiento, Benaglia fue clara: “Ni Una Menos no es de un sector, es de toda la sociedad. El Estado tiene que asumir su rol, pero mientras no lo haga, los medios y la sociedad civil deben seguir empujando para mantener esta problemática en agenda”.

El mensaje final fue contundente: “Cuando un femicidio ocurre, ya es tarde. Necesitamos prevenir. Necesitamos políticas. Necesitamos decisión política. Y hoy, más que nunca, necesitamos que el reclamo vuelva a llenar las calles”.

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