Bullying- Entrevista a Mariana Lucero .
Con respecto a las manifestaciones del acoso escolar, Lucero dijo que «puede ser en forma de insulto, una mirada despreciativa, maltrato psicológico y, como máximo, la violencia física».
La licenciada contó que a la víctima esto le repercute física y psicológica, social y vincularmente.
Un docente, al ver estas situaciones, tiene que «dar aviso y estar atento». Recomendó que debe hablar con el servicio de orientación y con el estudiante, para que le cuente qué está sintiendo, como así también con los directivos y con los padres»
Mariana Lucero indicó que por un lado, hay que comunicarse con la víctima y por el otro, con los agresores. Entonces, en caso de poder resolver el problema; con la intervención del sistema escolar, el gabinete, los psicólogos y los padres; se puede lograr después una mediación.
Con respecto al agresor, muchas veces es un espectador pasivo de agresiones en su casa y se descarga con otros. Por otro lado, la víctima no busca aislarse, sino que «no puede por factores de personalidad»
El acosador siempre necesita de un público
Refiriéndose a la efectividad de las campañas contra el bullying, Lucero opinó que «sigue estando muy presente, permanente, y va cambiando de contextos». Además, dijo que esto existió siempre pero no se abordaba tan sistemáticamente, hasta 2013 a partir de la Ley Federal de la educación.
Por ejemplo, «los acuerdos pedagógicos son una manera de regular las normas sociales dentro de la escuela»
Para los docentes, «hay capacitación permanente» pero tiene que ser interdisciplinario el abordaje, de todo el aparato educativo.









































