En Rivadavia, el hockey sobre patines es mucho más que un deporte; es una tradición que se respira en cada rincón del Club Bernardino Rivadavia. En una reciente charla en el programa La Brújula , Fabricio Donadel, delegado del club ante la Asociación Mendocina de Patín, y Ernesto Pino, presidente de la subcomisión de hockey, compartieron detalles sobre la evolución y el fervor que rodea a esta disciplina en la región.

Fabricio, conocido por todos como «Chulo», rememoró sus inicios en el hockey, una pasión que lo atrapó desde la niñez. Aunque comenzó a jugar a los siete años en Casa de Italia, su vínculo con el Club Bernardino se consolidó en 1981, cuando la actividad se trasladó definitivamente allí. Hoy, con más de 12 años como delegado del club, Donadel destaca no solo el crecimiento deportivo, sino también el fortalecimiento de la comunidad y los valores que se inculcan a los jóvenes.

Ernesto Pino, por su parte, reflexionó sobre la importancia del compromiso y la competitividad en el deporte. Aunque reconoció que la diversión es esencial, subrayó que en el Club Bernardino se busca también desarrollar un espíritu competitivo desde temprana edad, preparando a los jugadores para enfrentar desafíos tanto a nivel local como nacional.

El club ha visto pasar momentos de gloria y épocas más difíciles, pero actualmente vive un renacimiento. La primera división compite en la Liga Nacional y ha participado en el Campeonato Argentino de Clubes Campeones, lo que demuestra el alto nivel que ha alcanzado el hockey en Rivadavia.

Además, las categorías inferiores están dando pasos firmes, con próximos desafíos como el Campeonato Argentino Infantil en San Juan y el tradicional «Mundialito» en Unión Bancaria. Ambos eventos representan oportunidades únicas para que los jóvenes jugadores vivan experiencias inolvidables y crezcan en su pasión por el hockey.

A lo largo de la conversación, quedó claro que el Club Bernardino Rivadavia no es solo un lugar donde se practica un deporte; es un espacio donde se forman personas, se construyen lazos y se transmiten valores que van más allá del juego. Para Donadel y Pino, el verdadero éxito no solo se mide en trofeos, sino en la capacidad de crear un sentido de pertenencia y desarrollar jóvenes comprometidos y humildes, preparados para afrontar los retos que la vida les depare, tanto dentro como fuera de la pista.
Mira la entrevista completa en el video:

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