En Última Parada habló Juan Manuel Martínez, árbitro de la Unión Argentina de Rugby (UAR) y referente rivadaviense que ha dirigido en escenarios nacionales e internacionales. Desde Mendoza, compartió su historia, sus aprendizajes y su visión sobre el presente y futuro del arbitraje.
Martínez recordó sus inicios en el Rivadavia Rugby Club:
“Me inicié a los cinco o seis años con mi hermano, llevados por mi viejo Edmundo. Hicimos todas las juveniles y a los 19, tras una lesión de rodilla, tuve que dejar de jugar. Pero quería seguir ayudando al club, y ahí encontré el arbitraje”, relató.
Sobre lo que lo motivó a elegir el referato, fue claro:
“Lo que más me gustó fue poder seguir dentro de la cancha, corriendo, tomando decisiones y colaborando con el juego. Esa sensación de estar en el verde, con la presión y la responsabilidad, es única”, explicó.
En su carrera, acumula partidos de gran nivel:
“Estar en el panel nacional de la UAR hace diez años es un orgullo. Dirigí en el Súper Rugby de América y una final nacional en Tucumán, esos fueron los puntos más altos”, destacó.
Consultado sobre las cualidades que debe tener un buen árbitro, no dudó:
“El estado físico no se negocia. Además, es clave la autorreflexión y el conocimiento profundo de las leyes del rugby, que cambian todos los años”.
Finalmente, dejó un mensaje a los jóvenes que se suman al arbitraje:
“El referato es un estilo de vida. Es disciplina, respeto, perseverancia. Me dio amistades en todo el país y fuera de él. Y gracias al apoyo de mi familia, hoy estoy donde estoy”, concluyó.









































