A diferencia de muchos artistas famosos del género urbano argentino, Emanero desarrolló de manera paulatina el crecimiento de su carrera. Logró un éxito significativo con sus últimas “run- flas” -palabra que el cantante utiliza como sinónimo de las colaboraciones musicales publicadas este año-, pero comenzó profesionalmente con la música en 2003 cuando tenía 17 años.

Como autodidacta, previo a la llegada de los tutoriales de YouTube y a la enorme cantidad de información circulando en internet, con la computadora que había en su casa, Emanero se encargó de aprender a grabar y mezclar cuando no era común para jóvenes de su edad. De forma lúdica, comenzó a crear las primeras rítmicas e instrumentales para sus propias canciones y para algunos chicos del barrio por encargo.

Más tarde trabajó en una fábrica de ropa para pagar la carrera de Producción Musical en 2006. En tiempo y forma, 2008 lo encontró recibido. Con nuevo conocimiento adquirido, renunció a su trabajo y apostó a la música. Acompañado de FMK, Estani y Rusherking, Emanero presentó “Bandido”, con Ulises Bueno, Migrantes y Los Palmeras, llegó la cumbia más reproducida con “Atorrante”, y se repitió en “Adicto” junto a La Konga, y Antonio Rios.

-¿Cómo te gusta que te llamen Emanero o Federico Gianonni, que es tu verdadero nombre?

-Mis amigos me llaman Federico, el público me reconoce como Emanero. Es un apodo que me pusieron en el secundario a modo gracioso y lo seguí usando. Entonces, lo elegí como nombre artístico, me pareció interesante. Recuerdo que uno de mis compañeros, cuando conjugé mal el verbo emanar, me decía en forma graciosa, Emanero.

-¿En qué barrio te criaste?  

-En Palermo, pero creo que ahora le dicen Barrio Norte. Yo, vivía en Agüero y Mansilla.

-¿Viviste en Uruguay, también? 

-Mi papá nació en Uruguay, solo tengo familia allá y algunos veranos fueron maravillosos, recuerdo. Después, volví de grande.

-¿Cómo se compone tu familia?

– Actualmente por mi madre, dos hermanas, varias tías y algunos tíos. Federico comenzó con la música a los 17 años, pero aclara que desde chico siempre la pasaba muy bien en las clases de guitarra y otros instrumentos. “Después empecé a tocar un poco el piano y algo de batería, siempre fui bastante autodidacta. Conozco mucha gente que estudió y se formó, y también a otras que no tuvieron ningún tipo de relación con música y son grandes músicos. Lo mío fue todo por pasión, por ganas y por ser autodidacta. Miré vídeos, tutoriales, tal vez un método más desordenado que si estudias en una escuela de música, pero todo es válido y uno elige, no hay una sola manera de hacer música”.

-¿Si tuvieras que definir lo que haces qué dirías?

-La premisa que me pongo por delante es, que intento hacer música que envejezca bien. Que no se detenga en el tiempo y que no sea música del momento. Mi meta, y lo que trato de hacer es que puedas escuchar una canción mía dentro de 10 o 15 años y que sigue igual de vigente, que no se convierta en un producto bizarro, anclado a una época, o pasajero.

-¿La elegancia no pasa de moda, por esto tu vestuario es correcto, formal y clásico?

-Los trajes que uso tienen que ver con esa premisa de intentar hacer algo más detenido en el tiempo.

-¿Escribir canciones te resulta fácil?

-Sí, es lo mío. Actualmente estoy trabajando con otros productores que me ayudan mucho con la parte de la música. Siempre intento que mis canciones mantengan de principio a fin una historia coherente y que no se vayan por las ramas. A veces me sale de una, otras veces dejo pasar dos días y lo vuelvo a intentar para rehacer la letra porque siento que puede estar mejor.

-¿Qué sucedió cuando llegó la popularidad, todo sigue intacto? 

-La manera de hacer una canción creo que es algo que se mantiene intacto. Tal vez lo que cambia es lo social, quizás tenés menos tiempo y tranquilidad. A veces uno extraña pasar desapercibido.

-¿Tenés algún ritual o cábala antes de salir a cantar? 

-Intento, por un tema de ansiedad y nervios, tratar de que no me queden espacios libres antes del show, caliento la voz, me cambio tranquilo o doy alguna nota, para que cuándo terminó con todo eso, me queden dos minutos para subir al escenario.

-¿Por qué creés que pegó tanto el tema “Sinvergüenza”?

-Es muy difícil analizar porque una canción gusta y por qué otra canción no gusta tanto, es algo que la industria musical, los músicos y los compositores nunca lo sabremos y es muy difícil de predecir. Yo creo que Sinvergüenza quizás generó un fenómeno más grande porque hacía bastante que no salían canciones “de despecho” como las de Pimpinela. Ese juego, gustó más allá de que la canción está buena y es pegadiza.

-¿Es teatral?

-Sí. Cuando nace un tema es apostar a lo que hacés y se generó algo muy lindo.

-¿Tus colegas sentís que te quieren y que te respetan? 

-Con todos los colegas que me he cruzado tengo buena onda, con algunos tengo una relación más íntima, por ejemplo, con Karina, La Princesita. Con ella habíamos hecho alguna canción antes y hemos tenido charlas más allá de la música, o de la canción que estábamos haciendo. Lo mismo sucede con Rusherking y con Ángela Torres. Estuvimos de vacaciones juntos, es gente con la que he tenido o tengo más intimidad y un diálogo más fluido y después hay gente que con la que quizás no me habló tan seguido, pero hicimos una canción y nos respetamos mucho.

-Qué relación tenés con el dinero, ¿sos ahorrativo o gastador? 

-Me compro un par de zapatillas por mes, pero mucho más que eso, no.

V.R.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí