Mónica Coria y Lorena Moreno pasaron por Mañanas de Ciudad y compartieron dos historias atravesadas por la creatividad, el trabajo artesanal y la decisión de construir un proyecto propio. Frente a Carina Coria, las emprendedoras contaron cómo nacieron sus marcas, cuánto trabajo existe detrás de cada pieza y por qué la constancia se convirtió en una de las claves para sostenerse y crecer.
Desde el macramé, el tejido y los arreglos hasta los amigurumis realizados a crochet, ambas mostraron que detrás de un producto artesanal hay muchas horas de dedicación, aprendizaje y búsqueda permanente. También hablaron de ferias, turismo, nuevos desafíos y de la importancia de animarse a emprender aun cuando el comienzo no resulte sencillo.
En el caso de Mónica Coria, su emprendimiento lleva el nombre Creaciones Moni. La explicación es directa y resume también la lógica de su trabajo: ella realiza personalmente cada una de las piezas que ofrece.
“Yo trabajo yo. Hago todo. Solita”, explicó durante la entrevista.
Su historia como emprendedora tuvo un punto de inflexión en 2023. Según relató, ese año se quedó sin trabajo y comenzó a buscar una alternativa que le permitiera mantenerse activa y aprovechar conocimientos que ya tenía.
Había aprendido macramé durante varios años y decidió convertir esa experiencia en una oportunidad.
“Me quedo sin trabajo. Y bueno, decía: algo necesito hacer, porque tampoco me quería quedar ahí en casa”, recordó. Luego comenzó a ordenar lo que sabía hacer y tomó la decisión de dedicarse de lleno a esa actividad.
Ese paso no surgió únicamente de una necesidad económica. También apareció un componente personal muy fuerte: el gusto por producir y estar permanentemente creando.
Mónica contó que incluso sus momentos libres suelen estar atravesados por el trabajo manual.
“Yo no tengo un minuto de estar mirando tele si no estoy haciendo eso”, señaló.
Dentro de Creaciones Moni trabaja con macramé, prendas tejidas y otras técnicas. Además comenzó a experimentar con arreglos realizados con limpiapipas, una modalidad que conoció a través de tutoriales y que decidió incorporar a su producción.
Su lógica creativa está marcada por la búsqueda de variedad. Explicó que no le interesa limitarse a repetir una misma pieza y que intenta permanentemente probar formas nuevas.
En el caso del macramé, detalló que algunas figuras exigen especial precisión. Los búhos, por ejemplo, requieren controlar cada punto para que las distintas partes conserven un tamaño uniforme. También reconoció que puede trabajar durante horas sin advertir el paso del tiempo.
“Hasta que no termino uno, no empiezo con el otro”, expresó al describir su manera de trabajar.
Lorena Moreno, por su parte, está detrás de El que se enamora pierde, un emprendimiento cuyo nombre despertó curiosidad durante la conversación.
La explicación no está vinculada estrictamente al amor de pareja, sino al vínculo que ella misma genera con las piezas que crea. Lorena contó que cuando termina un muñeco puede encariñarse tanto que venderlo significa, de alguna manera, despedirse de una creación propia.
“Me enamoré de ese muñeco. Pierdo yo, porque lo vendo y se me va uno de mis hijitos”, explicó.
Su especialidad son los amigurumis, figuras tejidas cuyo tiempo de elaboración depende del tamaño y de la cantidad de detalles.
Una jirafa de mayor tamaño puede demandarle entre tres y cuatro días, mientras que piezas más pequeñas, como los llaveros, pueden completarse en una jornada. En todos los casos, remarcó que cada producto requiere dedicación, selección de colores y terminaciones cuidadas.
Lorena también reconoció que es muy exigente con su propio trabajo.
Cuando una pieza no alcanza el resultado que pretende, prefiere no ponerla a la venta o volver a realizarla.
“Si no me gusta cómo está, no la pongo a la venta”, señaló durante Mañanas de Ciudad.
Esa búsqueda de calidad también aparece en los materiales. Explicó que trabaja principalmente con hilo de algodón cien por ciento y prefiere hilos finos porque considera que ofrecen una mejor terminación visual. Para los rellenos utiliza vellón siliconado y mencionó que los muñecos destinados a niños incorporan ojos de seguridad.
La personalización es otro de los desafíos del emprendimiento.
Lorena contó que no siempre trabaja a partir de patrones propios y que suele utilizar tutoriales o patrones existentes. Sin embargo, algunos pedidos especiales la obligaron a desarrollar soluciones a partir de fotografías y referencias.
Uno de esos casos ocurrió cuando un abuelo le encargó una muñeca para su nieta y ella no encontraba un patrón disponible. Decidió entonces partir de una estructura conocida e ir sumando los detalles de cabello, vestido y colores hasta obtener el personaje solicitado.
También recibió pedidos de animales para los cuales no existían patrones a su alcance. En esos casos, el proceso se vuelve más lento porque debe tejer, probar, desarmar y corregir hasta encontrar la forma adecuada.
“Es a prueba de error. Tejés… tenés que desarmarlo”, explicó al describir ese trabajo artesanal.
Las dos emprendedoras también hablaron de cómo las temporadas, las tendencias y los acontecimientos populares modifican la demanda.
Los pedidos pueden cambiar con la llegada de una película infantil, con determinados personajes o incluso con eventos deportivos. Esa dinámica las obliga a observar qué busca el público y adaptar parte de la producción.
Mónica, por ejemplo, mencionó prendas, bufandas y gorros, mientras que Lorena recibe pedidos de personajes específicos a partir de lo que los niños ven o conocen.
Otro eje importante de la charla fue la experiencia dentro del circuito de artesanos y emprendedores.
Ambas participan de espacios en Rivadavia y también han tenido la posibilidad de asistir a eventos en otros departamentos y en la Ciudad de Mendoza. Según explicaron, esos encuentros permiten ampliar el público y entrar en contacto con turistas que valoran especialmente los productos artesanales.
Lorena relató incluso que una de sus vacas tejidas fue adquirida por visitantes y terminó viajando a Brasil. También mencionó otras ventas fuera de Mendoza, mientras que Mónica contó experiencias de prendas que fueron compradas por turistas de Brasil y Chile.
Ese contacto con el turismo representa para ellas una oportunidad diferente a la venta cotidiana.
Según lo expresado durante la entrevista, el visitante suele interesarse por la producción artesanal y en determinados eventos —especialmente durante fines de semana largos— aumenta el movimiento y las posibilidades de comercialización.
La entrevista también abordó una dificultad concreta que enfrentan muchos pequeños emprendimientos: conseguir insumos a precios competitivos y con suficiente variedad.
Las emprendedoras explicaron que algunos materiales deben buscarse fuera de Rivadavia e incluso solicitarse mediante plataformas porque determinados insumos, colores o accesorios no se encuentran fácilmente en el mercado local.
Lorena mencionó específicamente elementos como ojos y broches para distintas producciones, mientras que Mónica explicó que también evalúa precios y proveedores para sostener los costos de sus trabajos.
Con la llegada de la primavera y el verano, las dos ya piensan en nuevas producciones.
Mónica comenzó a trabajar con limpiapipas para realizar flores, abejas, ositos y otras figuras, una técnica con la que está experimentando y que ya llevó a eventos. Lorena, en tanto, confirmó que tiene nuevas ideas para su proyecto, aunque prefirió avanzar progresivamente antes de anticiparlas.
Sobre el final de la entrevista en Ciudad FM 90.5, apareció quizás el mensaje más importante para quienes todavía dudan si comenzar un proyecto propio.
La respuesta de las emprendedoras fue sencilla: animarse, sostener la constancia y entender que los resultados no son inmediatos.
“Que tengan constancia. No es fácil cuando comenzás, no es fácil, pero es todos los días insistir”, señalaron durante la charla.
Las historias de Creaciones Moni y El que se enamora pierde muestran dos recorridos diferentes unidos por un mismo punto: transformar habilidades personales en proyectos capaces de generar ingresos, recorrer ferias, llegar a nuevos públicos y seguir incorporando técnicas.
La entrevista completa con Mónica Coria y Lorena Moreno en Mañanas de Ciudad, conducido por Carina Coria, puede verse a través de las plataformas de Ciudad FM.






































