En el programa Antes de Ver el Sol, Natalia Ochoa, integrante del equipo docente, trazó un panorama detallado sobre el crecimiento y la proyección de la “Kermés de Innovación”, un evento que la institución ya decidió institucionalizar luego de una primera edición que, según afirmó, significó “una experiencia innovadora para toda la escuela” y marcó “un quiebre saludable” en las prácticas educativas.
Ochoa remarcó que detrás de la propuesta “hay mucho corazón puesto por el equipo docente y por los estudiantes”, quienes participan activamente con proyectos creativos y trabajos interdisciplinarios. La kermés, que ya se realizó en 2024, volverá a repetirse en 2025 y ya tiene proyección para 2026. El objetivo, explicó, es convertirla en un espacio permanente de muestra, socialización e innovación escolar.
Participan estudiantes de 3°, 4° y 5° año de los bachilleratos de Agroambiente e Informática, además de alumnos visitantes de otras instituciones y de los profesorados del Tolosa. La docente destacó que la propuesta involucra “a todo el ciclo orientado” y que cada área prepara demostraciones y experiencias vinculadas con sus contenidos.
Entre los proyectos que más entusiasman a la comunidad educativa, Ochoa mencionó el trabajo de Agro y Ambiente, con huerta, frutales, riego por goteo y producción en vidrios, y el área de Informática, donde este año se realizará una competencia amistosa de robots seguidores de línea y jugadores de fútbol. Recordó que años anteriores la escuela participó de la competencia federal en Mendoza, y que ahora buscan replicar esa experiencia dentro del propio establecimiento.
También valoró los avances del laboratorio escolar: “Antes la escuela no tenía laboratorio y ahora contamos con el cargo, los elementos y los espacios para que los estudiantes realicen reacciones químicas. Es un granito en la historia de la escuela”, expresó. En Lengua, destacó el trabajo con radio en vivo, oralidad e interdisciplina, que también se integran al evento.
Ochoa aseguró que la escuela asume el compromiso de convertirse en un motor de transformación cultural, con la mirada puesta en consolidarse como un polo “tecnológico y agrario”. Para eso, buscan vincularse con empresas vitivinícolas y proyectan que, en un futuro, los Caminos del Vino incluyan una parada en la institución, donde los visitantes puedan ser atendidos por los estudiantes y conocer las producciones del área de Agro y los desarrollos tecnológicos integrados al sector.
La docente resaltó la importancia del liderazgo del equipo docente y del acompañamiento de la Dirección General de Escuelas: “Tenemos espacios y cargos que antes no teníamos, y eso hay que agradecerlo”, señaló. También afirmó que la escuela cuenta con infraestructura tecnológica que permite seguir creciendo, aunque remarcó que la actualización constante sigue siendo un desafío.
“Hay una ventana de oportunidades muy importante para la escuela”, aseguró Ochoa, convencida de que el camino está en seguir motivando a los estudiantes y consolidando proyectos que integren tecnología, agro y creatividad.









































