Este martes en una nueva edición del programa La Brújula, visitó los estudios la licenciada en Psicología Rocío Parisi, quien ofreció una charla profunda, honesta y muy necesaria sobre temas que atraviesan a la sociedad actual: la salud mental, la adolescencia, el suicidio, la psicología preventiva y los mitos que aún persisten en torno a la terapia.
Parisi, muy apreciada por el equipo del programa y el público, fue recibida con calidez y mucha expectativa. Desde el inicio, sus palabras generaron reflexión: “No vamos a terapia porque tenemos un conflicto, a veces lo hacemos para ordenar nuestra vida, para bajar el estrés, para mejorar nuestros hábitos”, explicó. La profesional enfatizó que aún vivimos en una sociedad dividida, en la que muchos siguen creyendo que ir al psicólogo es señal de debilidad o locura.
La psicóloga sostuvo que parte del problema está en la dificultad de la sociedad para comprender aquello que no se ve: “Si duele la cabeza, tomamos un analgésico sin culpa. Pero si algo nos duele emocionalmente, sentimos que pedir ayuda es una falla o una deuda con nosotros mismos”.
Durante la conversación, se refirió a la importancia de abordar la salud mental desde una perspectiva preventiva y no solo reparadora. En ese punto, destacó el rol fundamental de las escuelas, los docentes y los padres en la detección temprana de señales que indiquen malestar emocional, especialmente en la adolescencia.
“El docente muchas veces es el primero en notar que un chico está ansioso o desatento. La mayoría de los padres que consultan lo hacen por derivación de la escuela, no por iniciativa propia. Si lográramos tomar en serio esa mirada docente, podríamos prevenir mucho sufrimiento”, señaló Parisi.
También abordó uno de los temas más sensibles de la actualidad: el suicidio adolescente. Advirtió sobre la necesidad urgente de escuchar, acompañar y educar emocionalmente desde edades tempranas, desmitificando la idea de que solo se habla de estos temas cuando ya es tarde.
Otro eje central de su análisis fue el psicoanálisis, disciplina que tiene una fuerte presencia en Argentina. “Somos una sociedad del por qué, nos gusta entender de dónde vienen nuestras emociones, por eso el psicoanálisis tiene tanta demanda”, explicó. Pero aclaró que esa es solo una de las muchas corrientes dentro de la psicología.
Con firmeza pero con cercanía, Rocío Parisi desarmó preconceptos: “Ir al psicólogo no es como hablar con un amigo, ni como hacer catarsis en la peluquería. Es un espacio profesional donde se trabaja con herramientas científicas, con escucha activa y sin juicio”.
Finalmente, dejó una reflexión poderosa: “La terapia no te cura, pero sí te transforma. No es para los que están rotos, es para quienes quieren estar mejor”.











































