En una entrevista exclusiva en el programa Antes de Ver el Sol en Ciudad FM, el comisario Adrián Ríos, jefe de la Policía Rural de Mendoza, brindó detalles clave sobre la actual situación de seguridad en las zonas rurales de la provincia, en un contexto donde los delitos vinculados al abigeato y el robo agrícola siguen generando preocupación.
Ríos celebró el reciente anuncio de la ministra de Seguridad, que confirmó la incorporación de nuevos efectivos para fortalecer el trabajo conjunto. “Tenemos una fuerza operativa importante, pero también una demanda creciente. Por eso agradecemos el apoyo de los municipios y otras instituciones. La seguridad rural es una tarea integral, que necesita de todos los actores, directa o indirectamente”, afirmó.
Uno de los logros destacados por el comisario fue el secuestro de cerca de dos toneladas de carne de dudosa procedencia desde el 10 de mayo, hecho que calificó como “inédito en la provincia” y que ratifica la necesidad de seguir profundizando el trabajo interinstitucional. “Este tipo de resultados nos estimula a seguir y a comprometer aún más a quienes todavía no se han sumado plenamente a esta lucha”, agregó.
La entrevista también abordó otro fenómeno preocupante: el robo agrícola, especialmente de elementos como palos, alambres e implementos rurales. Ríos explicó que este tipo de delito se intensifica en esta época del año, coincidiendo con la temporada de poda en el sector vitivinícola. “Generalmente el robo se concentra en zonas coincidentes con las de faenamiento ilegal, por lo que se refuerza el patrullaje con tecnología como drones y operativos nocturnos”, señaló.
La participación ciudadana fue otro punto central. El comisario insistió en la importancia del llamado inmediato al 911 ante situaciones sospechosas. “En el campo todos nos conocemos, y un vehículo extraño o una persona desconocida no pasa desapercibida. El llamado al 911 acorta los tiempos y puede hacer la diferencia entre prevenir y lamentar”, subrayó.
Finalmente, se refirió al accionar de quienes faenan animales en zonas rurales. “Siempre encontramos el mismo patrón: la cabeza y el esqueleto del animal perfectamente limpios. Esto indica que hablamos de personas con conocimientos específicos, que actúan con rapidez y en condiciones extremas de oscuridad. No sabemos si son siempre los mismos, pero el número de personas con esa capacidad es reducido”, concluyó.
En medio del frío matinal y mientras se confirmaba el cierre del paso internacional Cristo Redentor, Ríos dejó en claro que la seguridad rural en Mendoza atraviesa un momento de tensión, pero también de coordinación y resultados tangibles.








































