En una jornada cargada de reclamos y frustración, vecinos autoconvocados de los departamentos de Rivadavia y Junín se concentraron ayer pasadas las 18:30 en la intersección de San Isidro Norte y Belgrano. El motivo: pedir medidas concretas ante una creciente ola de inseguridad que parece no tener freno.
La concentración fue pacífica pero con un mensaje contundente. Los ciudadanos expresaron su hartazgo no solo por los hechos delictivos reiterados, sino también por lo que consideran una cadena de responsabilidades rotas: una policía que a veces actúa con eficacia, pero una justicia que libera a los delincuentes a pocas horas de su detención, y una clase política ausente.
La crítica más fuerte fue hacia las autoridades municipales y provinciales. Ni el intendente de Rivadavia, Luis García Llauró, ni su secretario de gobierno, Lucio Gutiérrez, estuvieron presentes. Tampoco asistieron referentes del municipio de Junín. Solo la policía se hizo presente en el lugar. La ausencia de los funcionarios alimentó la bronca y desconfianza de los presentes, quienes exigieron que “den la cara los que después piden el voto”.
Un vecino expresó con crudeza: “Estamos cansados, hartos de que los delincuentes y los políticos se nos rían en la cara. Esto no se soluciona con discursos, sino con acciones concretas”.
Desde el programa “Antes de ver el sol”, conducido por Hugo Lombardi, se dio espacio a este reclamo ciudadano, sin filtro ni maquillaje. En el aire quedó flotando una sensación amarga: la de vivir en un sistema que apenas reacciona cuando la gente levanta la voz, pero que luego vuelve al letargo habitual.
Hoy, a las 18:30, habría una nueva convocatoria en la Plaza Departamental Bernardino Rivadavia. La pregunta es si esta vez los “próceres del bostezo” —como se los llamó en la última editorial— se animarán a escuchar a los vecinos o volverán a refugiarse en el silencio institucional.









































