En el programa «Antes de Ver el Sol», la secretaria general de AMPROS, Claudia Iturbe, expresó su preocupación por la negativa del gobierno de Alfredo Cornejo a reabrir las paritarias del sector de la salud. En una entrevista radial, Iturbe detalló la crítica situación que atraviesan los profesionales médicos en Mendoza, quienes, a pesar de contar con 12 años de antigüedad, perciben sueldos de apenas $1.200.000 de bolsillo por 24 horas semanales de trabajo.
Iturbe señaló que los profesionales de la salud son parte de los trabajadores que no descansan el 1 de mayo, al igual que bomberos, policías, colectiveros y empleados de estaciones de servicio. Sin embargo, remarcó que la problemática en el sector va mucho más allá de lo salarial: incluye condiciones laborales precarias, pases a planta demorados y una creciente sobrecarga de trabajo debido al colapso del sistema público.
«La situación es grave», enfatizó la titular de AMPROS, quien explicó que el deterioro comenzó en 2019 y se profundizó con la crisis económica que llevó a miles de pacientes a abandonar el sistema privado para volcarse al sistema público de salud. Iturbe también alertó sobre la falta de reemplazo de los profesionales que se jubilan o emigran hacia otras provincias, donde los salarios son más competitivos. «Hoy en Mendoza, quienes dejan sus cargos son reemplazados por monotributistas, sin estabilidad ni aportes», advirtió.
En comparación con otras provincias, Mendoza se ubica entre las jurisdicciones con salarios más bajos para el sector público, un factor que empuja a los profesionales a buscar mejores condiciones en San Luis, Buenos Aires, Santa Fe o Neuquén, o incluso a abandonar la profesión para dedicarse a emprendimientos particulares.
Además, Iturbe denunció la saturación en los consultorios públicos y en especialidades críticas como la salud mental, donde la demanda ha aumentado drásticamente. «Con 150 pacientes por día, el desgaste físico y emocional es enorme», indicó, y explicó que la estrategia oficial de centralizar servicios para optimizar recursos sólo agrava las condiciones laborales de los profesionales.
Finalmente, la dirigente gremial confirmó que AMPROS participará junto a otros sindicatos en una movilización el 1 de mayo, reclamando no sólo mejoras salariales, sino también el respeto por los derechos laborales de los trabajadores del Estado. «La salud pública está en riesgo y necesitamos soluciones urgentes», concluyó.











































