En diálogo con el programa “Antes de ver el sol”, el doctor Carlos Damín, director del Hospital Fernández de Buenos Aires y especialista en toxicología, advirtió sobre el preocupante aumento del consumo de psicofármacos en la Argentina y la falta de políticas públicas de prevención.

“El país ocupa el primer lugar en consumo de psicofármacos de América, el tercero en cocaína, el segundo en marihuana y el tercero en alcohol”, explicó Damín, quien lleva 34 años en el Hospital Fernández, 18 de ellos como jefe del Servicio de Toxicología.

El especialista señaló que detrás de este fenómeno hay una sociedad que demanda ansiolíticos y antidepresivos, una prescripción médica excesiva y poco control farmacéutico. “Tenemos colegas que recetan con mucha facilidad y farmacias que dispensan con poco control. Los argentinos tomamos clonazepam, alprazolam y lorazepam en niveles altísimos”, remarcó.

Consultado sobre cómo revertir esta situación, Damín fue categórico: “Hace falta un Ministerio de Salud fuerte, que promueva hábitos saludables y combata la automedicación. Hoy el argentino se automedica mucho, y hay una publicidad de medicamentos que debería estar prohibida. Los medicamentos no necesitan propaganda”.

También advirtió que el clonazepam es mal utilizado: “En Argentina se lo toma para dormir, pero no es un hipnótico. Tiene un efecto prolongado y no sirve para el sueño. Hay otros fármacos mejores para eso”.

El médico alertó sobre los riesgos de mezclar psicofármacos con alcohol u otras sustancias, práctica que consideró “extremadamente dañina”. “A largo plazo, produce daño neurocognitivo y altera la inteligencia”, afirmó.

En cuanto al auge de las drogas sintéticas o de diseño, explicó que “el éxtasis y el tusi son las más peligrosas”, y que en muchos casos “un solo comprimido puede provocar la muerte por síndrome serotoninérgico”.

Damín también se refirió al consumo de alcohol: “El alcohol es la sustancia más consumida y funciona como ‘portero’ de las demás, porque facilita el acceso a otras drogas y a conductas de riesgo como relaciones sexuales sin protección o embarazos no deseados”.

Al cerrar la entrevista, dejó un mensaje claro: “Los chicos no hacen lo que les decimos, hacen lo que nos ven hacer. Si los adultos aprendemos a cuidarnos, ellos también lo harán. Cuidarse conscientemente, comer mejor, dormir mejor, reducir el alcohol y el azúcar, y dejar de automedicarse son gestos simples, pero fundamentales”.

Finalmente, Damín recordó que en el Hospital Fernández funciona el único servicio público del país con internación para desintoxicación, y remarcó la necesidad de invertir más en prevención y menos en represión: “El Estado gasta mil quinientos millones de dólares en la lucha contra el narcotráfico y apenas veinte en prevención. Eso demuestra que no estamos atacando el problema desde el lugar correcto”.

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