En una nueva edición de Hola Gente, la licenciada en Psicopedagogía Paula Estrada dialogó con el equipo del programa y analizó cómo afrontar el período de exámenes finales, un momento que suele generar ansiedad, frustración y desorganización tanto en estudiantes como en sus familias.

Estrada comenzó definiendo el concepto central del encuentro: la frustración. Explicó que aparece “cuando uno tiene expectativas y esas expectativas no son las logradas”, y aclaró que incluso después de haber hecho un buen proceso de estudio, “el resultado puede no darse y eso genera miedo, angustia y bloqueo”.

La psicopedagoga insistió en que el primer paso es comprender que el rendimiento académico depende de un proceso y no de estudiar a último momento. Señaló que muchos estudiantes llegan a los finales sin organización, sin un “lugar posible” para estudiar o confiando únicamente en los apuntes de otros, lo que conduce a resultados negativos.

En este sentido, Estrada remarcó la importancia de contar con un programa de la materia, “porque ese orden visual permite planificar, memorizar, asociar e integrar” los contenidos. También destacó que no existe una técnica de estudio universal, y que cada persona debe descubrir qué método le resulta más efectivo, siempre manteniendo constancia: “A veces con una hora de calidad por día es suficiente”.

Al ser consultada sobre cómo optimizar tiempos cuando se juntan varias materias, recomendó trabajar siempre sobre el programa y construir “el esqueleto” del contenido para no estudiar al azar. Aseguró que rendir tres materias por llamado suele ser excesivo y empuja a depender de la suerte más que del aprendizaje real.

Estrada también cuestionó la práctica de memorizar apuntes ajenos, ya que no generan comprensión: “Podés aprobar, pero tener cero aprendizaje”, advirtió. A largo plazo —señaló— esa falta de procesos reales se ve reflejada en la práctica profesional.

Acerca del acompañamiento familiar, indicó que debe adaptarse según la edad. En universitarios, se necesita respeto por los tiempos y espacios; en adolescentes, acompañamiento más cercano para la creación de hábitos; y en familias que no cuentan con herramientas educativas, recomendó apoyarse en recursos tecnológicos, videos explicativos y, en algunos casos, inteligencia artificial, siempre como complemento y no como sustituto del proceso de aprendizaje.

Finalmente, recordó que atiende en Instituto Géminis, en Avellaneda 540 de San Martín, junto a un equipo interdisciplinario.

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