En el programa Hola Gente, la licenciada en Nutrición Pilar Morales, integrante del staff de Ciudad FM, brindó una guía clara y completa sobre cómo alimentarse durante los días de altas temperaturas. La profesional destacó que en verano circula mucha información confusa en redes sociales y remarcó la importancia de “aprender a elegir qué es real y qué no”, siempre adaptando cada recomendación al contexto de cada persona.

Morales explicó que la nutrición no funciona con fórmulas universales: “todo depende de la actividad física, del contexto y de los hábitos de cada uno”. A partir de allí, desarrolló tres ejes centrales a tener en cuenta durante el verano: la hidratación, el aumento en el consumo de frutas y verduras, y la elección de comidas más livianas y frescas.

Sobre la hidratación, afirmó que es el punto más importante en épocas de calor y detalló cómo calcular el consumo diario recomendado: entre 30 y 35 mililitros por kilo de peso corporal. La nutricionista advirtió que la falta de agua puede generar confusión entre hambre y sed, lo que impulsa el “picoteo” y los atracones. También subrayó que, cuando aparece la sensación de sed, la persona ya se encuentra en un proceso de deshidratación.

En cuanto a la alimentación, Morales recomendó aumentar la presencia de frutas y verduras por su aporte de agua, fibra y saciedad. Señaló que no es necesario eliminar comidas típicamente “de invierno”, pero sí adaptarlas: reemplazar guisos por preparaciones más frescas con los mismos nutrientes. Además, desmintió mitos sobre la fruta —incluido el consumo de manzana antes o después del almuerzo— y aclaró que todas las frutas son beneficiosas si se controla la porción.

La licenciada también profundizó en cómo armar un plato equilibrado en verano, basándose en el método del plato: mitad de vegetales y mitad de proteína, o bien medio plato vegetal, un cuarto de proteína y un cuarto de carbohidratos. Aclaró que los carbohidratos no son los responsables del aumento de peso, sino la combinación “carbograsa” presente en productos como medialunas o panificados altos en azúcar y grasa.

Otro punto relevante fue cómo afecta el calor a la presión arterial, y allí sugirió estrategias simples para quienes sufren de presión baja: agregar una pizca de sal en las comidas sin excederse o incorporar limón al agua. Además, insistió en evitar entrenamientos en horarios de temperaturas extremas.

Finalmente, Morales remarcó que no existe una época del año ideal para comenzar a alimentarse mejor o a entrenar: “el momento idóneo se crea”, afirmó, invitando a iniciar cambios desde lo cotidiano, como reemplazar gaseosas por agua o sumar pequeños hábitos sostenibles.

https://youtu.be/52hC6G58UFU 

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