La provincia de Mendoza continúa avanzando en la consolidación del cannabis medicinal y el cáñamo industrial como nuevas alternativas productivas, incorporando un esquema basado en control técnico, trazabilidad y validación científica.
En este contexto, el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (ISCAMEN) tendrá un rol central en la fiscalización y supervisión de la actividad, aportando herramientas técnicas para garantizar el desarrollo ordenado del sector.
El organismo será responsable de verificar aspectos clave como las superficies cultivadas, las condiciones de infraestructura y los procesos productivos, en línea con la normativa vigente que regula esta actividad emergente en la provincia.
Además, se prevé un fuerte componente científico a través de análisis de laboratorio que permitirán certificar la calidad de los cultivos y determinar los perfiles de cannabinoides, contribuyendo a asegurar la trazabilidad en toda la cadena productiva.
Este esquema se enmarca en la legislación provincial que promueve la creación de un registro específico para el cannabis medicinal y el cáñamo industrial, con el objetivo de ordenar la actividad, brindar previsibilidad a los proyectos y garantizar controles sanitarios adecuados.
Desde el ámbito productivo, se destaca que esta actividad representa una oportunidad para diversificar la matriz económica de Mendoza, incorporando nuevas cadenas de valor con base en la innovación, la tecnología y el conocimiento aplicado.
De esta manera, la provincia busca consolidar un modelo que combine desarrollo productivo con control estatal, promoviendo una industria regulada, transparente y sustentable.












































