En medio del debate por la reforma judicial impulsada por el gobernador Alfredo Cornejo que busca agilizar el trabajo de la justicia incorporando audiencias en horas de la tarde, desde la Suprema Corte de Justicia de Mendoza plantearon sus reparos y señalaron la falta de recursos humanos para implementarla de manera efectiva.
José Valerio, integrante del máximo tribunal provincial, sostuvo que la realidad actual es desigual en los distintos juzgados:
“No son la mayoría, hay pocas audiencias a la tarde. No es parejo: hay lugares donde hay un 10%, otros un 20% y otros un 36%. Eso también depende de los fiscales, porque ellos tienen que estar en condiciones de poder asistir o conectarse, de los defensores y de la organización que existe, y de los empleados que tenemos a la tarde”.
Valerio recordó que el reclamo por más personal en ese horario no es nuevo:
“Venimos reclamando hace bastante tiempo personal a la tarde para poder empezar a instrumentarlo. Hay que gestionar de otra manera, pero no solamente depende de nosotros, sino también del Ministerio Público”.
El magistrado advirtió que, si el Ministerio Público —encargado de imputar, recolectar pruebas y solicitar audiencias— no presenta los pedidos con la celeridad necesaria, el sistema no funcionará como se pretende:
“Si en lugar de pedir la audiencia dentro de las 24 horas o un día hábil lo hace tres, cuatro o cinco días después, entonces el problema no es de los jueces ni de la oficina administrativa del Poder Judicial”.
El contrapunto deja en evidencia que la reforma judicial propuesta enfrenta no solo un desafío legal, sino también operativo y de coordinación entre las distintas áreas del sistema de justicia.











































