Este domingo se registraron hechos similares en Guaymallén, donde malvivientes aprovechan que moradores dejan sus domicilios durante algunas horas para meterse y robarse lo que puedan.
En la vía pública, trabajo, casa. En todos lados. De acuerdo con policías que trabajan novedades diarias en el Gran Mendoza, por estos días se llegan a denunciar más de 100 robos por día en las diferentes jurisdicciones de los departamentos con mayor cantidad de habitantes. Una de las modalidades que más preocupación genera apunta a los robos domiciliarios cuando las víctimas se ausentan algunas horas.
Como ejemplo de este tipo de delincuencia, este domingo se produjeron hechos similares en la misma zona, el distrito El Bermejo de Guaymallén. Los moradores de propiedades se ausentaron algunas horas y cuando regresaron con que habían recibido la “visita” de ladrones, quienes se llevaron elementos de valor con todo el tiempo a su disposición.
Investigadores consultados por este diario detallaron que los malvivientes suelen realizar una especie de “inteligencia” previa para conocer los movimientos cotidianos de sus víctimas.
El primer caso denunciado ocurrió en el barrio Los Robles. Una mujer de 51 años denunció que salió de su hogar el sábado a las 22 y al regresar, siete horas después, descubrió que sujetos se habían metido a la propiedad por un hueco donde antes había un aire acondicionado de ventana.
Ese sector se encontraba tapado con un cartón y fue el lugar elegido por los delincuentes para ingresar y llevarse un televisor 32 pulgadas, entre otros elementos de valor.
El aparato se encontraba instalado con un soporte de pared en una de las habitaciones y se dieron a la fuga por el mismo lugar por donde accedieron.
Una hora y media después, ingresó otra llamada al 911 de un joven de 26 que denunció que personas no identificadas se habían robado su auto desde el interior de su vivienda de calle Mathus Hoyos. Habían actuado bajo la misma modalidad que el hecho previo.
La víctima contó que salió de su hogar a las 21 y que al volver, cerca de las 6, malvivientes se habían trepado por un portón colindante a una vereda para ingresar a la vivienda. Rompieron dos barrotes de una ventana y también destrozaron un vidrio.
El joven detalló que los ladrones revisaron todas las habitaciones y que también tomaron las llaves de su auto Renault Clio gris, que se encontraban colgadas en un llavero en el living y que se dieron a la fuga con rumbo desconocido.
Ambas causas comenzaron a ser trabajadas en la Oficina Fiscal Nº9.











































