El reconocido skater argentino Martín Pibott, referente nacional del skateboarding y diseñador de múltiples pistas en el país, dialogó con Daniel Aguilera, en el programa Última Parada por Ciudad FM 90.5 sobre su trayectoria, la evolución del deporte y los desafíos actuales en la organización del skate en Mendoza y la Argentina.
Pibott recordó sus inicios en el skate gracias a su hermano, quien le regaló su primera tabla cuando era niño. “Empecé a andar lúdicamente hasta los trece años, que fue cuando comencé a competir. Después fui pasando por todas las categorías deportivas hasta llegar a veteranos. Siempre seguí vinculado al skate, ya sea desde la competencia o desde la gestión”, relató.
Durante la entrevista, destacó su trabajo en el diseño y la construcción de skateparks en distintas provincias del país. Entre ellos, mencionó con especial afecto el de Rivadavia: “Recuerdo cuando me reuní con el intendente; me contó que un grupo de chicos lo pedía y finalmente cumplió su palabra. Me encargó el diseño y supervisé la obra. Fue un trabajo muy bien hecho, incluso con mano de obra municipal, y sigue en excelentes condiciones después de doce años”.
Además, valoró el crecimiento del skateboarding a nivel nacional y el rol de las nuevas federaciones: “El desarrollo viene siendo exponencial. Que el skate haya sido reconocido como deporte olímpico le dio más visibilidad, apoyo e inversión. Hoy hay provincias con escuelas deportivas funcionando muy bien, y el desafío es fortalecer las que aún están en desarrollo”.
Desde su experiencia, Pibott subrayó la importancia de la organización y la capacitación: “Es fundamental formar jueces e instructores, porque la competencia es lo que motiva a los chicos a progresar. Van por el camino correcto”, señaló sobre el trabajo que se realiza en Mendoza en coordinación con la Federación Mendocina de Patín.
Consultado sobre su paso por la selección nacional, recordó con emoción haber sido entrenador del equipo argentino de skate: “Fue una locura. Estuve con los mejores del mundo en competencias en Europa, Asia y América. Ver ese nivel y compartirlo con el equipo fue impagable. Después de tantos años, fue como ponerle la cereza al postre”.
Finalmente, reflexionó sobre el lugar del skate como disciplina y como cultura: “Hay quienes lo viven como una filosofía de vida y quienes lo practican como deporte. El skate está para todos. Cada uno lo disfruta a su manera, y eso es lo que lo hace tan especial”.
Martín Pibott continúa hoy vinculado al deporte como diseñador y constructor de pistas, además de dirigir un circuito de competencias urbanas que recorre distintas ciudades del país. Su compromiso, sostuvo, sigue siendo el mismo: “Seguir aportando para que nuevas generaciones tengan mejores espacios y oportunidades”.








































