En el Día del Locutor, Mauricio Morello repasó su historia profesional, recordó cómo nació su pasión por la comunicación, habló de los desafíos que le marcaron la carrera y analizó uno de los temas que más preocupa actualmente al sector: el avance de la inteligencia artificial sobre las voces profesionales.
Durante una extensa entrevista en Antes de Ver el Sol, por Ciudad FM 90.5, el reconocido locutor del Este mendocino compartió anécdotas, experiencias y reflexiones sobre una profesión que, según aseguró, sigue exigiendo aprendizaje permanente, adaptación y mucha pasión.
Morello recordó que su vínculo con la locución comenzó cuando apenas tenía 14 o 15 años. Mientras participaba en actividades escolares y en un pesebre viviente, alguien detectó una cualidad que terminaría marcando toda su vida.
«Me dijeron que tenía una linda voz y ahí empezó todo», recordó.
Aquella primera oportunidad derivó en sus primeras presentaciones públicas y, poco tiempo después, en un espacio dentro de FM Amadeus, donde comenzó a realizar un programa durante la siesta.
Según explicó, el crecimiento nunca fue inmediato.
Todo fue un proceso de aprendizaje permanente, realizando cursos, talleres y adquiriendo experiencia sobre cada escenario que le tocó enfrentar.
«Esto no se dio de un día para otro. Todos los días sigo aprendiendo.»
A lo largo de los años, la profesión fue cambiando y él decidió adaptarse.
Además de la radio, incursionó en televisión, conducción de eventos, grabaciones comerciales, doblaje, locuciones institucionales y producción de contenidos para empresas de distintos puntos del país.
Incluso explicó que las redes sociales hoy se transformaron en una herramienta laboral indispensable.
«Hoy necesitan escuchar tu voz, pero también quieren ver cómo trabajás y qué tipo de eventos hacés.»
Durante la entrevista también destacó que el aprendizaje nunca termina.
Por esa razón decidió incorporar nuevas herramientas, perfeccionarse en doblaje, realizar trabajos en español neutro y construir un estudio profesional de grabación desde su propia casa, lo que hoy le permite trabajar para clientes de cualquier parte del mundo.
Uno de los momentos más interesantes de la charla apareció cuando habló sobre el impacto de la inteligencia artificial.
Morello reconoció que la tecnología llegó para quedarse, pero también advirtió que representa uno de los mayores desafíos que enfrenta actualmente la profesión.
Explicó que hoy existen empresas que solicitan grabaciones de pocas palabras para luego clonar la voz mediante inteligencia artificial y utilizarla de manera prácticamente ilimitada.
«Es un riesgo muy grande porque pueden utilizar tu voz durante muchísimo tiempo sin volver a contratarte.»
En ese sentido explicó que distintos sectores vinculados a la locución y el doblaje ya trabajan para impulsar regulaciones similares a las que existen en otros países, como México.
No obstante, aclaró que todavía existe un aspecto donde la inteligencia artificial continúa teniendo limitaciones.
«La interpretación sigue siendo algo muy difícil de reemplazar.»
Para Morello, la voz ya no alcanza.
Consideró que el locutor moderno debe sumar interpretación, empatía, naturalidad y capacidad para adaptarse a diferentes formatos de comunicación.
«Hoy ya no se usa la voz engolada. Cambiaron las formas de comunicar.»
La conversación también permitió conocer algunas de las anécdotas más recordadas de su carrera.
Una de ellas ocurrió durante un Festival Rivadavia Canta al País transmitido por televisión.
Lo que debía ser una presentación de apenas treinta segundos terminó convirtiéndose en siete minutos de improvisación porque una cuerda del bajo del artista principal se rompió segundos antes de salir al escenario.
«Me decían por la cucaracha que siguiera hablando. Había que sostener el momento.»
Aquella situación terminó convirtiéndose en una experiencia que recuerda como una verdadera prueba de oficio.
Otra historia tuvo lugar durante una velada de boxeo transmitida por televisión, cuando por un error de lectura anunció como ganador al boxeador que en realidad había perdido.
«Tuve que rectificar inmediatamente. De esos errores también se aprende.»
También recordó el enorme desafío que significó conducir la Fiesta Nacional de la Vendimia, una de las vidrieras más importantes para cualquier locutor mendocino.
Entre los momentos que más satisfacción le dejaron destacó haber saludado en francés durante una edición de la fiesta, algo para lo que incluso buscó ayuda profesional con el objetivo de pronunciar correctamente cada palabra.
Según explicó, otro de los desafíos más recientes ocurrió durante el acto oficial del Día de la Bandera entre Junín y San Martín, donde le tocó leer un extenso discurso institucional frente a unas veinte mil personas.
«Había muchísimo silencio. Fueron varios minutos leyendo información muy precisa y sentí un gran alivio cuando terminé.»
Más allá de los grandes escenarios, Morello aseguró que uno de los aspectos que más disfruta es colaborar con escuelas e instituciones.
Desde hace años graba locuciones para actos escolares de manera solidaria, utilizando el estudio que instaló en su hogar.
«Es una forma de devolver todo lo que esta profesión me dio.»
Consultado sobre qué volvería a elegir dentro de la comunicación, respondió sin dudar que la conducción de eventos continúa siendo su gran pasión.
El contacto directo con el público, la posibilidad de improvisar y la adrenalina del escenario siguen siendo, según explicó, las experiencias que más disfruta.
En cambio, reconoció que no volvería a conducir un programa periodístico porque considera que requiere una formación específica distinta a la que él desarrolló durante su carrera.
También confesó que uno de sus próximos objetivos es conducir un programa de streaming.
Le interesa un formato distendido, con intercambio de opiniones y participación de distintas voces, adaptado a las nuevas formas de consumir contenidos.
Finalmente dejó una reflexión dirigida especialmente a quienes sueñan con dedicarse a la locución.
Para él, la voz es solamente una herramienta.
Lo verdaderamente importante es mantener la curiosidad, aprender todos los días, capacitarse y, sobre todo, conservar intacta la pasión.
«Si esto no te apasiona, no lo hagas.»
En el Día del Locutor, Mauricio Morello dejó un mensaje que resume más de tres décadas de trabajo frente a los micrófonos: la comunicación cambia constantemente, pero el compromiso con la profesión y el respeto por la audiencia siguen siendo los valores que hacen la diferencia.
La entrevista completa puede verse y escucharse en las plataformas digitales de Ciudad FM.








































