A sus 82 años, Antonia Manzanares demostró que la edad nunca es un límite cuando la voluntad es más fuerte que cualquier obstáculo. Con un compromiso inquebrantable, terminó la escuela secundaria y fue distinguida como abanderada del CEBJA «Combatientes de Malvinas», un reconocimiento a su esfuerzo, dedicación y asistencia perfecta.

 

El pasado 21 de marzo, Antonia vivió un día inolvidable: por primera vez, portó la Bandera Nacional en un acto oficial. Rodeada de aplausos y la emoción de sus compañeros y familiares, sostuvo el estandarte con el mismo orgullo con el que enfrentó cada jornada de estudio.

 

Su camino en la educación comenzó con el deseo de completar la escuela primaria, pero pronto se convirtió en un ejemplo de perseverancia para todos. No solo logró su objetivo, sino que también se convirtió en una fuente de inspiración para aquellos que creen que el aprendizaje tiene fecha de caducidad.

 

En el CEBJA N° 3-102, donde jóvenes y adultos encuentran la oportunidad de completar sus estudios, Antonia dejó una huella imborrable. Su historia es la prueba viva de que nunca es tarde para aprender, crecer y cumplir los sueños.

 

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