La Justicia de Mendoza condenó a 14 años de prisión efectiva a José Darío Ojeda, un sodero reconocido en San Martín, por abuso sexual con acceso carnal en concurso ideal con abuso sexual gravemente ultrajante, calificado por el vínculo y agravado por el daño a la salud mental de la víctima.
Su exesposa, Paola Burgio, celebró el fallo como el cierre de una etapa de dolor y violencia:
“Fue una lucha dura, un proceso largo. No esperaba tantos años de condena, pero había dos causas: lo que pasó el 24 y los abusos reiterados durante el matrimonio. Sentí alivio, porque ahora mis hijos y yo podemos proyectarnos para vivir más tranquilos”.
Burgio relató cómo durante años naturalizó los golpes y abusos:
“Recibí todo tipo de violencia. Yo no sabía que era violencia, lo había naturalizado. Después de separarme, siguieron los maltratos y amenazas. El 24 de diciembre de 2021 me golpeó brutalmente y me violó con un cuchillo”.
La víctima debió atravesar un largo proceso judicial en el que se realizaron doce pericias:
“Tuve que contar mi historia una y otra vez. Las pericias confirmaron que mi relato era verídico. Fue muy difícil, pero gracias al fiscal Federico Pergamín y a mis abogados, que hicieron un trabajo excelente, se pudo lograr esta condena”.
Paola agradeció a quienes la acompañaron en la búsqueda de justicia y subrayó la importancia de que el agresor no pueda gozar de beneficios:
“Es una tranquilidad saber que va a estar ahí y que nosotros podremos estar en paz”.
El fallo marca un precedente en la Justicia mendocina, donde habitualmente no se dictaban penas tan altas para este tipo de delitos.









































