En diálogo con Antes de ver el sol, Alejandro «Castro» Santander, integrante de Argentinos por la Educación, analizó los resultados de un informe elaborado a partir de los datos de las pruebas PISA 2022, que indagaron sobre las aspiraciones y temores de los jóvenes de 15 años.
“El estudio muestra que seis de cada diez adolescentes de esa edad perciben limitaciones económicas para concretar sus proyectos de vida. El 63% teme no contar con los recursos necesarios para su desarrollo futuro”, señaló Santander.
El especialista explicó que el relevamiento incluyó aspectos como la utilidad que los estudiantes ven en la escuela para el trabajo, el rol de la confianza en la toma de decisiones, y también la presión familiar. “El 76% de los estudiantes considera que la escuela les enseñó cosas útiles para el trabajo, y un 64% reconoce que los ayudó a tener confianza para tomar decisiones”, destacó.
Como psicopedagogo, Santander advirtió que estas cifras se vinculan con los desafíos habituales de la orientación vocacional y la construcción de expectativas. “Muchas veces los chicos se preguntan: para qué me sirve la escuela, qué aprendí allí, qué apoyo recibo en mi casa. Y esas respuestas terminan influyendo directamente en sus elecciones”, explicó.
El referente de Argentinos por la Educación remarcó que la problemática se acentúa en los sectores más vulnerables: “El 67% de los estudiantes de menor nivel socioeconómico teme por su futuro, pero aún en los sectores favorecidos la preocupación alcanza al 55%”.
En cuanto al rol del Estado, fue contundente: “No veo un proyecto educativo nacional fuerte. Se ponen parches, pero no se van al hueso de los problemas. La educación no aparece como prioridad ni en la agenda del gobierno nacional ni en los pactos políticos recientes. Necesitamos políticas sostenidas en el tiempo, que permitan a cada comunidad educativa construir su propio proyecto”.
Finalmente, Santander envió un mensaje a los adolescentes que se encuentran en la etapa de definir su futuro: “La mejor ayuda es que familia y escuela estén cerca, que escuchen sus inquietudes y los orienten sin presionarlos. No se trata solo de elegir una carrera universitaria, también hay que valorar las opciones técnicas y laborales que hoy son una realidad creciente”.








































