En la edición de Mañanas de Ciudad, el programa conducido por Carina Coria, se entrevistó a la concejal electa Magalí Cozzari, representante del frente La Libertad Avanza junto a Cambia Mendoza, tras la contundente victoria electoral registrada en Rivadavia.

El resultado de las elecciones dejó un escenario político completamente adverso para el oficialismo local, encabezado por Sembrar, que perdió la mayoría frente a una oposición que logró tres bancas en el Concejo Deliberante. En ese contexto, la entrevista buscó conocer no solo las sensaciones personales de Cozzari, sino también el mensaje político que, según su mirada, expresaron los vecinos en las urnas.

Desde el inicio, la conductora marcó un tono claro y contextual, enumerando el nuevo mapa legislativo y destacando el hecho de que el Partido Justicialista quedó sin representación. A partir de allí, la palabra de la concejal electa se centró menos en el triunfo partidario y más en la lectura social del resultado.

Cozzari expresó que la victoria no debía entenderse como un logro individual o sectorial, sino como la consecuencia directa de un reclamo vecinal sostenido. Según explicó, durante la campaña pudo recoger de primera mano demandas básicas que, a su entender, no estaban siendo atendidas por la gestión municipal. En ese sentido, sostuvo que el voto fue un mensaje claro de disconformidad con el rumbo del Ejecutivo local.

Consultada por Coria sobre el ausentismo registrado en las urnas, la concejal electa evitó excusas y apuntó directamente a la necesidad de revisar la gestión actual. Señaló que los vecinos reclamaron cuestiones esenciales, servicios que consideran obligación del Estado municipal y que no requieren soluciones extraordinarias, sino voluntad política y control.

Al referirse a su rol dentro del Concejo Deliberante, Cozzari remarcó que encabezar la lista ganadora significó una enorme responsabilidad. Explicó que asumió ese compromiso con la convicción de realizar una campaña cercana, enfocada en escuchar, dialogar y construir un diagnóstico real de la situación del departamento.

En cuanto a los ejes de trabajo legislativo, fue contundente al definir el perfil opositor que buscará sostener: una oposición firme pero responsable, orientada a exigir transparencia, controlar el gasto público y promover proyectos basados en las problemáticas reales que manifiestan los vecinos. Aclaró que no se trata de exigir por exigir, sino de cumplir el rol institucional que la ciudadanía les otorgó.

Respecto al vínculo con los demás bloques, la entrevistada destacó su vocación de diálogo y consenso, aunque reconoció que no siempre será posible alcanzar acuerdos. No obstante, subrayó que el eje central debe ser siempre la defensa de los derechos de todos los vecinos, incluso de quienes no acompañaron con su voto.

Uno de los tramos más enfáticos de la entrevista estuvo vinculado a la cercanía entre el Estado y la comunidad. Cozzari afirmó que no concibe la función de un concejal alejado de la gente y que, para ella, escuchar al vecino no es una opción sino una condición indispensable para gobernar. En esa línea, sostuvo que el vecino debe ser el centro de toda decisión política, tanto legislativa como ejecutiva.

Desde una mirada personal y profesional, la concejal electa estableció un paralelismo entre su trayectoria en el ámbito de la salud y su futura función política. Señaló que su experiencia como trabajadora de la salud, tanto en el sector público como privado, la formó en una lógica de servicio y atención permanente al otro, valores que buscará trasladar al Concejo Deliberante.

La entrevista también abordó el rol de la mujer en la política local. Cozzari remarcó la importancia simbólica y real de que una mujer encabece una lista ganadora y ocupe espacios de decisión. Afirmó que su experiencia demuestra que las mujeres están capacitadas para asumir múltiples responsabilidades y que desde su banca buscará impulsar políticas que fortalezcan la autonomía económica femenina, especialmente mediante capacitaciones y emprendimientos.

En un tramo más íntimo, la concejal electa compartió cómo vivió el triunfo junto a su familia. Destacó el acompañamiento de su marido y sus tres hijos, quienes comprendieron las exigencias del proceso político y respaldaron su compromiso, incluso en los momentos de mayor ausencia.

Para cerrar, Cozzari dejó un mensaje que sintetizó su perfil político: honestidad, cercanía y realismo. Aseguró que mantendrá siempre su teléfono abierto, que será clara sobre lo que puede y no puede resolver, y que evitará caer en promesas vacías. Según expresó, la política necesita recuperar la confianza a través de hechos concretos y no de discursos.

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