Luego de la derrota electoral sufrida por el espacio Sembrar en las elecciones legislativas departamentales del domingo, el intendente de Rivadavia, Ricardo Mansur, realizó un extenso y profundo análisis político en el programa Antes de Ver el Sol, donde reconoció errores propios, asumió falencias de gestión, cuestionó la baja participación electoral y admitió que su espacio no logró transmitir a la ciudadanía la verdadera dimensión de lo que estaba en juego.

La entrevista se dio luego de que el frente conformado por La Libertad Avanza y Cambia Mendoza se impusiera en Rivadavia, obteniendo tres de las cinco bancas en disputa en el Concejo Deliberante, mientras que Sembrar logró retener solo dos concejales.

Desde el inicio de la charla, Mansur dejó en claro que el primer paso tras una elección adversa es aceptar la decisión popular sin excusas. Rechazó responsabilizar a los vecinos por el resultado y sostuvo que el análisis debía comenzar puertas adentro, con una autocrítica honesta y profunda.

El intendente recordó que durante la campaña había planteado la elección como un plebiscito a la gestión y sostuvo que, si bien lograron conformar una lista de concejales preparados y con proyectos, fallaron en comunicar con claridad los ejes estructurales que estaban en juego para el futuro del departamento.

Entre esos ejes, Mansur enumeró tres temas centrales que consideró el verdadero punto de inflexión para Rivadavia: la coparticipación de impuestos, la crisis de la vitivinicultura y la defensa del agua y del ambiente periglacial. Reconoció que no supieron transmitir que la elección no era solo legislativa, sino también una oportunidad para que el departamento levantara la voz frente a políticas provinciales y nacionales que lo perjudican.

En relación a la coparticipación, Mansur fue especialmente crítico. Explicó que Rivadavia pierde en promedio cerca de diez mil millones de pesos por año debido a una distribución injusta de recursos, situación que se mantiene desde la última ley aprobada en 2004. Señaló que existe un reclamo judicial presentado ante la Suprema Corte que permanece sin resolución desde hace dos años y advirtió que esa demora perjudica directamente a los vecinos.

El jefe comunal insistió en que esos fondos no son una discusión política personal, sino recursos que permitirían mejorar servicios, realizar más obras públicas, recomponer salarios municipales y fortalecer áreas sensibles del Estado local. Incluso comparó la situación de Rivadavia con otros departamentos que reciben mayores ingresos y sostuvo que, de percibir un monto similar, el municipio podría cubrir prácticamente toda su masa salarial anual.

En otro tramo de la entrevista, Mansur reconoció errores de gestión que, a su entender, fueron determinantes en la evaluación que hizo la ciudadanía. Admitió falencias en la limpieza, el mantenimiento de calles, la falta de empatía de algunos funcionarios y la relación con empleados municipales y vecinos. Consideró que muchos ciudadanos priorizaron esos aspectos cotidianos por sobre los grandes debates estructurales.

También se refirió a la baja participación electoral y asumió que el oficialismo no logró estimular a la ciudadanía para que fuera a votar. Señaló que la elección en febrero, en pleno período de vacaciones, sumada a multas bajas por no votar, generó desinterés y una forma de “voto calificado”, donde muchos optan por pagar la sanción antes que participar.

El intendente analizó además la situación de la vitivinicultura, a la que definió como la industria madre del departamento, y cuestionó la falta de acción ante la crisis que atraviesa el sector. Recordó la eliminación de la ley de contratos de uva y la quita de la lucha antigranizo, y sostuvo que no se supo explicar que el reclamo también era una defensa del trabajo y de la economía local.

En materia ambiental, Mansur reiteró su postura crítica frente a la minería en zonas sensibles y recordó su participación en la defensa de la ley de glaciares y del ambiente periglacial. Dijo que le sorprendió que temas tan vitales para Rivadavia no hayan sido considerados por una parte del electorado, aunque aclaró que jamás responsabilizaría a un vecino por su voto.

Consultado sobre si perdió Sembrar o ganó el frente opositor, Mansur sostuvo que su espacio retuvo un porcentaje importante de votos, cercano al treinta por ciento, lo que, según afirmó, le permite mantener expectativas de cara al futuro si se corrigen errores y se fortalece el trabajo territorial.

Respecto al escenario político que se abre con un Concejo Deliberante adverso, el intendente anticipó que será necesario profundizar el diálogo institucional, aunque dejó en claro que no aceptará imposiciones. Defendió la necesidad de discutir proyectos, ideas y propuestas, y rechazó las campañas sucias y los ataques personales.

En ese marco, reivindicó los códigos políticos basados en el respeto y destacó que durante la campaña Sembrar nunca atacó a candidatos ni a sus familias. Sostuvo que la política debe debatir errores de gestión y administración, pero no destruir el honor de las personas.

Mansur también abordó temas de gestión cotidiana y explicó que, más allá del resultado electoral, el municipio continuará interviniendo en reclamos vinculados al mantenimiento de calles, semáforos, seguridad, prevención, ambulancias en zonas rurales y articulación con otras instituciones provinciales. Detalló gestiones realizadas para evitar el cierre o traslado de organismos como la Subsecretaría de Trabajo, ANSES, PAMI y la defensa del vivero forestal del INTA.

En relación al futuro político personal, el intendente ratificó que no buscará la reelección en 2027 y recordó que ya cumplió ciclos similares en gestiones anteriores. Sostuvo que su rol será acompañar, corregir errores y permitir que nuevos dirigentes de Sembrar se preparen para ofrecer una propuesta sólida a la ciudadanía.

Finalmente, Mansur reconoció que no imaginaba una derrota de esta magnitud, pero afirmó que el resultado debe servir como un llamado de atención. Aseguró que habrá análisis interno, posibles cambios consensuados en el gabinete y una revisión profunda de la gestión y de la forma de comunicar.

Lejos de mostrarse derrotado, se definió como pensativo y analítico, convencido de que la política es un proceso continuo donde ganar o perder forma parte de la democracia, y donde la clave está en aprender, corregir y volver a explicar con claridad hacia dónde se quiere ir.
Visita nuestro canal:

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí