En un año atravesado por las elecciones municipales del 22 de febrero, el intendente de Rivadavia, Ricardo Mansur, profundizó su confrontación con el Gobierno provincial y volvió a marcar diferencias políticas con el gobernador Alfredo Cornejo, a quien acusó de relegar sistemáticamente al departamento del Este y de sostener un esquema de reparto de recursos que perjudica a su comunidad.
Durante una entrevista brindada a un medio provincial, el jefe comunal dejó una de sus definiciones más duras al referirse al vínculo con la Provincia, al asegurar que el malestar del gobernador responde a que “no me puede ganar ni me puede comprar”, frase con la que buscó graficar su postura política y la autonomía del espacio que gobierna Rivadavia.
Mansur, referente del partido municipal Sembrar, defendió la gestión local y destacó como ejemplo de transparencia la organización del festival Rivadavia Canta al País. Según explicó, la totalidad de los contratos y pagos se realizan bajo su supervisión directa, con transferencias bancarias y rendiciones claras, en un intento por diferenciar su administración de prácticas que, según sugirió, no siempre se replican en otros niveles del Estado.
Elecciones locales y un proyecto político propio
De cara a los comicios, el intendente definió la elección como una instancia clave para ratificar el rumbo del departamento. En ese sentido, reivindicó a Sembrar como un espacio político de base local, con una identidad progresista que combina sectores del radicalismo, el socialismo y el peronismo no alineado, y que tiene como principal candidato a concejal a Rodrigo Godoy.
Mansur sostuvo que el triunfo del espacio en elecciones anteriores fue producto de una estrategia y un proyecto político sostenido, y remarcó que las diferencias con el Ejecutivo provincial no son personales sino estructurales. Entre ellas, señaló el modelo productivo, la protección del agua y el respaldo a la agricultura como puntos centrales de disputa.
Coparticipación: el conflicto de fondo con la Provincia
Uno de los reclamos más reiterados del intendente volvió a ser el sistema de coparticipación provincial, al que calificó como injusto para Rivadavia. Según explicó, el municipio mantiene un litigio en la Suprema Corte de Justicia debido a un coeficiente que considera negativo y que se mantuvo incluso tras la modificación de la ley en 2024.
De acuerdo a los números que expuso, si Rivadavia recibiera un porcentaje similar al de departamentos vecinos, el ingreso anual sería significativamente mayor, con una diferencia que se cuenta en miles de millones de pesos. Mansur aseguró que el problema no es técnico sino político, y afirmó que desde la Provincia reconocen en privado el desfasaje, aunque no avanzan en su corrección.
Agua, minería y un modelo en disputa
Otro de los ejes donde Mansur fijó una postura firme fue la defensa del agua y su rechazo a la minería como eje central del desarrollo económico. Recordó su participación en debates legislativos vinculados a la protección de los glaciares y advirtió sobre los resultados del modelo minero en otras provincias, donde —según señaló— no se tradujo en mayor empleo privado.
En ese marco, planteó que Mendoza atraviesa un estancamiento económico prolongado y cuestionó que se insista en recetas que, a su entender, no han dado resultados concretos en términos de crecimiento y trabajo.
Reclamos por servicios y centralismo provincial
El intendente también apuntó contra lo que definió como una mirada centralista del Gobierno provincial, enfocada principalmente en el Gran Mendoza. Enumeró una serie de decisiones que, según dijo, implicaron el vaciamiento de servicios en Rivadavia, como el traslado de dependencias públicas, el debilitamiento de áreas clave y la falta de inversión en infraestructura básica.
Además, denunció que el municipio debió asumir responsabilidades que antes estaban a cargo de la Provincia, como la cobertura de tratamientos para personas con discapacidad, lo que genera una presión adicional sobre las finanzas locales.
Convocatoria a la participación ciudadana
Para cerrar, Mansur llamó a la ciudadanía a participar activamente de las elecciones y pidió que la jornada electoral sea vivida como un acto democrático de expresión popular. “El vecino tiene que sentir que su opinión vale”, sostuvo, al tiempo que buscó enmarcar la discusión electoral en torno al lugar que ocupa Rivadavia dentro del mapa político y económico de Mendoza.
Con un discurso confrontativo y sin matices, el intendente volvió a instalar los ejes que pretende llevar al centro del debate: el reparto de recursos, la defensa del agua, el modelo productivo y la autonomía política del departamento frente al poder provincial.
Fuente : Mdz










































