El pasado viernes, en Santa María de Oro, Rivadavia, se vivió un momento emotivo y significativo: la inauguración de la residencia alternativa Castillo Fuerte, destinada a proteger y cuidar a niños y niñas en situación de vulnerabilidad. Esta obra, realizada por la Fundación Reiniciar, fue posible gracias a un aporte estatal de 15 millones de pesos, gestionados inicialmente durante la administración de Miguel Ronco y continuados por el intendente actual, Ricardo Mansur.
La ceremonia contó con la presencia del gobernador Alfredo Cornejo, el ministro de Educación, Cultura, Infancias y titular de la DGE, Tadeo García Zalazar, el pastor Omar Coronel, y funcionarios locales.
UN PLAN AMBICIOSO PARA EL FUTURO DE LOS NIÑOS
Durante la inauguración, el gobernador Cornejo destacó que este hogar es parte de un programa que busca construir 12 nuevos espacios para niños institucionalizados. Hasta la fecha, se han inaugurado cuatro residencias en el 2024, y se prevé completar la quinta antes de fin de año.
«El Estado no debe criar a los niños; ellos necesitan una familia. Este lugar es un paso transitorio mientras promovemos la adopción», enfatizó Cornejo. Actualmente, en la provincia, hay 930 niños institucionalizados, pero apenas tres familias inscritas para adoptarlos, lo que evidencia un desafío significativo.
Además, el gobernador elogió la calidad de la construcción de Castillo Fuerte, que incluye medidas especiales como espejos de láminas para evitar riesgos y espacios diseñados para el estudio, juego y convivencia armónica.
UN TRABAJO EN EQUIPO POR EL BIENESTAR INFANTIL
El ministro Tadeo García Zalazar también brindó declaraciones, subrayando la importancia de este tipo de proyectos.
«Estos hogares no solo ofrecen un espacio adecuado para los niños, sino que también fomentan su reinserción escolar y social mientras se trabaja en procesos de adopción o revinculación familiar».
Además, García Zalazar anunció la presentación de un proyecto de ley que busca acelerar los procesos de adopción y promover alternativas como el padrinazgo. «Queremos sensibilizar a la sociedad para que más familias se inscriban y den el paso de adoptar», señaló
UNA HUERTA COMO PARTE DEL HOGAR
Entre las características del nuevo hogar, destaca una huerta comunitaria donde los niños pueden aprender y producir sus propios alimentos, promoviendo valores de autosuficiencia y conexión con la naturaleza.
UNA LLAMADA A LA ACCIÓN
Castillo Fuerte es un refugio para 40 niños que esperan ser adoptados por familias mendocinas. Las autoridades y organizaciones involucradas hacen un llamado a la comunidad a involucrarse, ya sea a través de la adopción, el padrinazgo o colaboraciones con la Fundación Reiniciar.
«Una sociedad comprometida puede cambiar el futuro de estos niños», concluyeron las autoridades.
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