En los últimos meses, la provincia de Mendoza registró seis suicidios entre miembros de la policía, tres de ellas en el departamento de San Martín, un fenómeno que ha encendido alarmas sobre la salud mental dentro de la fuerza y la falta de políticas preventivas. Francisco Córdoba Grimsditch, subcomisario retirado y actual concejal de Godoy Cruz, analizó la situación en el programa Antes de Ver el Sol, alertando sobre un abandono estructural que, según él, trasciende la gestión actual y refleja décadas de desinterés político.
Córdoba Grimsditch recordó que la carrera policial es “una carrera bastante complicada, obstaculizada y limitada en cuanto a crecimiento personal”, y que, tras 26 años de servicio, decidió retirarse para dedicarse a la política y al trabajo comunitario. Desde su experiencia, advirtió que la salud mental del personal policial es un tema “netamente político” y que el gobierno provincial ha trabajado de manera reactiva, priorizando recursos tecnológicos y visibles, pero dejando de lado la prevención y la contención psicológica de los efectivos.
El concejal explicó que la policía mendocina carece de espacios seguros donde pedir ayuda sin consecuencias administrativas o estigmatización. Según datos que él pudo relevar, de los 9.500 policías activos, 883 presentan afecciones como ansiedad, estrés, duelos patológicos o trastornos depresivos. “Hoy los policías no tienen espacios seguros para pedir ayuda. Lamentablemente, no es atendido por nadie”, advirtió.
Córdoba Grimsditch denunció también una negación institucional del problema: la política provincial tiende a minimizar la situación para proteger su imagen, mientras los policías “están atados de manos” ante la falta de sindicato y representación gremial. Asimismo, subrayó la relación entre el bajo salario, las guardias extensas y la sobrecarga laboral como factores que agravan la crisis de salud mental.
El concejal insistió en que la solución requiere un abordaje multisectorial y la adhesión plena a la Ley de Salud Mental (26.657). Propuso que la provincia fortalezca la prevención, mejore la atención psicológica de los efectivos y reestructure los recursos humanos, dejando de lado gastos políticos innecesarios. “Es la sociedad la que se ve afectada. La policía es el escudo que protege a los ciudadanos, y no se la cuida”, concluyó.
Córdoba Grimsditch también abordó problemáticas vinculadas al crimen organizado y al narcotráfico en Mendoza, vinculándolas a la falta de control institucional y a la insuficiente planificación estratégica dentro de la fuerza, enfatizando que estas carencias políticas y estructurales agravan la seguridad y la estabilidad del personal policial.











































