El reconocido fotógrafo Silvio González visitó el programa “La Brújula” para compartir su experiencia como docente de fotografía en la Casa de la Cultura de Rivadavia, donde no solo se enseñan técnicas y encuadres, sino que también se construyen espacios reales de inclusión. Durante la entrevista, relató la historia de dos de sus alumnos con síndrome de Down que participaron con éxito en un concurso de fotografía patrimonial, dejando una huella profunda tanto en la comunidad como en su propia trayectoria como educador.

Silvio fue recibido con afecto por los conductores del programa, quienes recordaron el «furor» que generaron el año pasado dos jóvenes alumnos suyos al obtener importantes reconocimientos en un certamen organizado por un grupo de arquitectos del departamento de San Martín. Este concurso, que tradicionalmente abarcaba solo ese departamento, se amplió a Junín, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz.

“Se entregaban las obras en sobre cerrado, con seudónimo, y pregunté entre mis alumnos quiénes querían participar”, explicó Silvio. “Dos de ellos, que tienen síndrome de Down, se sumaron con el apoyo de sus madres. Un día salí a fotografiar con uno en Rivadavia y al otro día con el otro en Junín”.

Los resultados fueron impactantes: el alumno de Junín obtuvo el primer puesto en la categoría no profesional, y el de Rivadavia logró el tercer puesto con una imagen tomada desde la sala de proyección del histórico Cine Ducal. “Fue muy emocionante”, recordó el fotógrafo sobre la entrega de premios. “La experiencia fue profundamente conmovedora, no solo por el logro artístico, sino por la emoción de las familias y la superación personal de los chicos”.

Silvio destacó también el impacto social del evento: “Después de lo que pasó con ellos, se anotaron más chicos con síndrome de Down en distintos talleres: de folclore, de arte. Fue un puntapié para que otros se animaran”.

Más allá del premio, Silvio recalcó el valor del arte como vehículo de integración: “Ellos lo único que tienen es síndrome de Down. Son iguales que todos. Les gustan las chicas, son caprichosos, cocinan, bailan. No es rechazo lo que hay en la sociedad, es miedo. Y el miedo viene de la ignorancia”.

El fotógrafo se mostró profundamente involucrado con sus alumnos, prestándoles incluso sus propias cámaras para que pudieran participar. “No solo es el profesor que enseña”, comentaron desde el programa, “sino alguien que realmente cree en ellos y apuesta por su crecimiento”.

Durante la entrevista se recordaron anécdotas entrañables, como la participación de uno de los alumnos en la Vendimia Inclusiva del Polimeni, donde, tras tomar fotografías entre el público, se animó a subir al escenario a bailar malambo. “Ahora está aprendiendo tango”, contó Silvio con una sonrisa.

Finalmente, González nombró a sus alumnos: Maurino, el joven de Junín que obtuvo el primer puesto, y Leonardo David Álvarez, de Rivadavia, quien alcanzó el tercer lugar y actualmente continúa su formación artística.

“Nos gusta el arte. Promover el arte. Toda expresión artística y cultural nos viene bien”, dijeron desde La Brújula al cerrar la entrevista. La historia compartida por Silvio González no solo pone en valor el arte como herramienta pedagógica, sino que nos recuerda que, cuando se cree en el otro, el arte se convierte en un lenguaje universal de igualdad, inclusión y emoción.

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